27 de enero 2004 - 00:00

El buen jazz siguió sonando en la costa

El buen jazz siguió sonando en la costa
«II Festival Jazz del Mar 2004». Actuación de Insense Jazz Trío, Virgen A Go Go, Roberto Fats Fernández, Walter y Javier Malosetti, Valentino Jazz Bazar, Miguel Botafogo, Lucas Sedler, Gillespi, Claudio Corradini, Hugo Fattoruso, Jorge Armani Trío y Cavalli-Romero. (Hotel Villa Mora de Valeria del Mar, hotel Marcín de Cariló, Parador CTI Las Brujas y Teatro de la Torre de Pinamar, balneario del Viejo Hotel de Ostende, teatro San Martín de Villa Gesell y teatro Auditórium de Mar del Plata; 22 al 25 de enero).

N adie puede discutir la significación que ha tomado el jazz argentino en los últimos años. Por supuesto, está muy lejos de la masividad del rock o del pop, y no tendrá en nuestro país las raíces profundas del tango o del folklore, pero son muchos los artistas y los lugares que dedican su talento, su entusiasmo y su esfuerzo a estas manifestaciones.

Así puede explicarse la existencia y la supervivencia de un festival internacional como el de Punta del Este -que acaba de cumplir su novena edición-, o la gran cantidad de shows que se han realizado este verano en los distintos balnearios -de un lado y del otro del Río-, o la concreción el festival que ha tenido lugar hace poco más de una semana en Necochea con artistas argentinos, o la continuidad de este «II Festival Jazz del Mar», que culminó el domingo en Cariló y Villa Gesell y que incluyó también las plazas de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Mar del Plata, con la presencia de varias de las mejores figuras de la escena local.

El segundo «Jazz del Mar 2004» comenzó el jueves con tres conciertos, el local Insense Jazz Trío en el hotel Villa Mora de Valeria del Mar, Roberto «Fats» Fernández -uno de los dos «históricos»- con su grupo en el hotel Marcín de Cariló, y el dúo del guitarrista Walter Malosetti -el otro histórico-y su hijo, el bajista y también guitarrista Javier, con el excelente Pepi Taveira en la batería.

El viernes fue el turno de Walter Malosetti en Cariló, Gillespi y Claudio Corradini en Mar del Plata y Botafogo-Lucas Sedler en Villa Gesell. El sábado tocaron la Valentino Jazz Bazar -a la tarde en el parador CTI Las Brujas de Pinamar y a la noche en el teatro San Martín de Gesell, compartiendo el escenario de Gillespi-y el uruguayo Hugo Fattoruso, y el Jorge Armani Trío en el teatro Auditórium. Y el domingo todo concluyó con el duo Cavalli-Romero en el parador del Viejo Hotel Ostende, Javier Malosetti en Gesell y otra vez Fattoruso, en este caso en el hotel Marcin de Cariló.

•Destacados

La multiplicidad de lugares y de escenarios, y la presencia de varios de los mejores artistas del jazz argentino actual le pusieron un condimento especial a este ciclo. Pero más allá de las actuaciones entrañables de Fats Fernández y los Malosetti, seguramente lo más interesante llegó de la mano de la banda de blues del ya legendario Miguel «Botafogo» Vilanova y del guitarrista, compositor y cantante -integrante además de Memphis la Blusera-Lucas Sedler.

Lo de
Botafogo fue una auténtica aplanadora del blues. Pocas veces existe la posibilidad de ver una banda de músicos argentinos, blancos, haciendo esta música con la potencia, la entrega y la credibilidad de lo que hicieron ellos. En un recital que fue creciendo progresivamente hasta llegar a picos muy altos, con un repertorio que mezcló clásicos del género con temas del líder, y con un grupo integrado por Sergio Arias en guitarra, Rafael Pravettoni en bajo, Germán Weidermer -otro integrante de Memphis-en piano, y la muy sutil y a la vez potente y brillante baterista Silvana Colagiovanni, Botafogo reafirmó su liderazgo en un género que no tiene tantos exponentes en nuestro país.

Pero la actuación tuvo el muy importante valor agregado de la presencia como invitado especial de
Lucas Sedler -invitado también, al día siguiente, de Javier Malosetti-, un joven muy talentoso, discípulo de Botafogo, que ya lleva dos discos solistas editados y que será sin duda uno de los protagonistas de esta música en la próxima década.

Con la prensa instalada en el Viejo Hotel Ostende, en la ultima jornada el interés se centró en la muy buena actuación del dúo que integran
Ricardo Cavalli -saxo-y Guillermo Romero -piano-, una formación que esta entre lo mejor del jazz argentino del presente. Y, por la noche, el uruguayo Fattoruso tocó y cantó, hizo piezas propias, de Jaime Roos y Chico Buarque, y recorrió el candombe y el folklore venezolano.

Buena parte de este material formará parte de su disco solista
«Cuatro corazones», de próxima aparición, aunque aun aguardan la salida, también, un álbum que grabó con el trío -junto a su hermano Osvaldo y su hijo Francisco-que se llamará «Brian Storming» y otro que hizo con su grupo Rey Tambor, todavía sin titulo.

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