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18 de abril 2006 - 00:00

"El humor hoy no vive en Hollywood sino en Broadway"

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«Cuando las cosas se empezaron a poner complicadas en Hollywood me mudé a Broadway porque todavía sobrevive allí una módica cuota de arte», dice Mel Brooks. Al lado, Peter Boyle en su papel en «El joven Frankenstein».
Los Angeles (Reuters y Especial) - Mel Brooks, después de haber logrado un enorme éxito con la versión musical de su primera película, «Los productores» (que en la Argentina se llamó, en su estreno original a fines de los 60, «Con un fracaso, millonarios»), ya está trabajando en una nueva adaptación para la escena y la música de otro éxito cinematográfico suyo, «El joven Frankenstein», a su juicio la mejor de sus películas.

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Sin fijarse fechas, Brooks, de 79 años, declaró la semana pasada que ya se encuentra promediando la mitad de la partitura, que incluye una canción solista para la temible «Frau Blucher» (el nombre de la criada que servía para espantar a los caballos). Cuando concluya la composición, Brooks hará un anuncio formal para atraer sponsors que se interesen en su puesta.

Si Brooks ama a «El joven Frankenstein» como la favorita de entre los films que dirigió, su debilidad continúa siendo «Ser o no ser», remake del clásico de Ernst Lubitsch que no adaptó ni dirigió, sino que únicamente protagonizó junto con su fallecida esposa Anne Bancroft. «Extraño a mi mujer», dijo. «Pasamos momentos muy felices filmando esa película, y ella hizo un papel magnífico».

Brooks produjo, el año pasado, la versión fílmica del musical sobre «Los productores», pero confió la dirección en manos de la coreógrafa Susan Stroman. Su última película como realizador data ya de 1995: «Drácula: muerto pero feliz», una versión humorística sobre el clásico vampiro, que protagonizaron Leslie Nielsen y Peter MacNicol, aunque a años luz del humor brillante y agudo que tuvo, en 1974, «El joven Frankenstein».

A juicio del director, desde que Hollywood entró en el vértigo de las superproducciones millonarias, el refugio del mejor humor es ahora el teatro de Broadway: «Nunca tuve mayores dificultades para concretar una película», declaró. «Pero cuando las cosas se empezaron a poner complicadas, me mudé a Broadway porque todavía sobrevive allí una módica cuota de arte. Las películas, hoy día, son un negocio desproporcionado, gigantesco y despiadado. Una película se estrena un viernes, y todo se reduce a si hace o no dinero. Si no va bien de arranque, la pulverizan para siempre. No le dejan tiempo para que la gente empiece a recomendarla, para que vaya asentándose».

«En cambio Broadway», continuó «está más o menos igual que hace 50 años. Usted consigue el dinero para un show; los productores le dan tiempo para que, antes del estreno, lleve ese show a otras ciudades a fin de probarlo, de que se vaya asentando. En realidad, la única razón por la que me decidí a hacer una versión cinematográfica del musical de 'Los productores' fue para que quedara un registro, un testimonio permanente de ese trabajo».

Cuando filmó «El joven Frankenstein» in 1974, Brooks dijo que hizo todo lo posible para emular el clásico de James Whale de 1930 con Boris Karloff, desde filmarlo en blanco y negro hasta emular muchos de sus ángulos de cámara. Ahora, Brooks dice que su desafío será producir un musical en blanco y negro, con la totalidad de los chistes y sketches de su película original, más canciones.

Brooks agregó algunas consideraciones sobre el Hollywood actual: «El cine de humor ha involucionado en 30 años, y eso tiene que ver, evidentemente, con la involución de la misma sociedad. Por ejemplo, mi película 'Locuras en el Oeste', que fue un éxito y nadie se escandalizó, estaba llena de chistes sobre judíos, indios, cristianos... en fin, era una película basada en el humor racial. Hacer lo mismo hoy sería imposible porque la considerarían 'políticamente incorrecta'. Nos hemos vuelto muy timoratos. No hay más que fijarse en el último Oscar a una película como 'Vidas cruzadas', tan 'correcta' y sin nada de humor. En realidad, lo único humorístico es que le hayan dado el Oscar. Y el Oscar, qué tragedia el Oscar: ¿dónde quedó el glamour de Hollywood? ¡Lo devoró el cine independiente!» Por lo menos lo hubieran puesto a Billy Crystal a conducir para espantar un poco tanto aburrimiento».

En la revista «Time», por su parte, Brooks cargó más todavía con sus 'incorrecciones'. Cuando el periodista le pregunta si no haría una película sobre la famosa serie, producida por él, «El Superagente 86», respondió: «¡Deje tranquila a esa serie, que fue perfecta! ¿Qué quiere usted? ¿Qué haga una monstruosidad en cine como 'Hechizada'? ¿Vio usted esa película? ¡No se podía creer! Por favor, divirtámonos un poco. Hagamos una comedia sobre la persecución a Osama Bin Laden. Otra en la Casa Blanca con Bush, Condoleezza Rice y Cheney, donde se pregunten: ¿qué diablos estamos haciendo acá?».

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