Los restos de Juárez fueron velados en la Legislatura porteña
Los restos del músico Rubén Juárez en el camino hacía su última morada en el cementerio de la Chacarita, hicieron un alto en la esquina "tanguera" de Corrientes y Esmeralda, donde fue recibido con un cerrado aplauso por parte de los presentes y se descubrió una placa recordatoria.
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Justamente en esa esquina reconocida por ser un pedazo de la historia de la música ciudadana, se reunieron familiares del músico, allegados, amigos y público en general, que le brindó su último adiós con lágrimas en los ojos, en un instante lleno de emoción.
Justamente uno de sus amigos con emoción en sus palabras recordó que "Rubén era un amigo de fierro y no nos hacemos la idea de su partida. Era hincha fanático de Racing y por esas cosas de la vida, trabajaba en los carnavales del Club Independiente".
El cajón que contiene los restos del virtuoso bandoneonista, cantor y compositor tiene la particularidad de ser de un color celeste y blanco en clara alusión a su amor por la divisa del Racing Club de Avellaneda, lugar donde residió muchos años, luego de su llegada desde la localidad cordobesa de Ballesteros.
El cortejo fúnebre que salió de la Legislatura porteña, donde fue velado durante la tarde-noche de ayer y las primeras horas de esta mañana, pasó por la esquina antes mencionada y luego continuó su viaje hacia el cementerio de la Chacarita, donde luego de un responso privado, su cuerpo será cremado, según informaron sus familiares.
El músico, compositor, cantante y reconocido bandoneonista, de 62 años, falleció ayer luego de dar una dura batalla contra un cáncer de próstata.
Su muerte convocó a cientos de amigos, colegas y admiradores en el Salón Presidente Perón, donde un bandoneón custodiaba el féretro y donde se pudo visualizar a artistas de la talla de Teresa Parodi, Guillermo Fernández y Chico Novarro entre otros.
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