Esta semana, Netflix y Samsung anunciaron una nueva alianza que permitirá que los usuarios de cualquiera de los nuevos modelos de reproductores de Blu-ray de la compañía coreana reciban la oferta de video streaming de Netflix, una de las cadenas de alquiler de entretenimiento más innovadoras de los Estados Unidos, cuyos servicios incluyen también el envío y devolución de discos a través del correo postal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La idea de la cadena es ofrecerle a sus suscriptores, a cambio de su cuota mensual, la mayor cantidad de posibilidades a la hora de disfrutar de cine hogareño, y en ese sentido, a lo largo de 2008 ha incrementado su oferta lanzando al mercado su propia consola de streaming con Roku, y estableciendo asociaciones similares con LG para sus reproductores de Blu-ray y con Microsoft para su consola de videojuegos Xbox 360.
De acuerdo con un alto ejecutivo de la empresa, «se trata de una evolución. Lo mejor para los usuarios es tener disponibles la mayor cantidad posible de alternativas, ajustadas a la conveniencia de cada cual. A la gente todavía le gustan los discos, pero en el futuro seguramente todo será redirigido vía streaming directamente al televisor».
A quienes posean alguno de los dos nuevos modelos de reproductor de Samsung, la compañía les envía firmware gratuito, que permite la conexión con Netflix, aunque para acceder al catálogo es necesario suscribirse al servicio.
Más allá de la ampliación de la oferta, la realidad demuestra todos los días que el Bluray no logra arrancar, y las ventas de reproductores del formato, desde el abandono de Toshiba con su HD-DVD, descendieron en 40%, mientras que en el mismo período, el video online creció a la inaudita suma de 10.000 millones de accesos. Aunque Netflix parece ir en sentido contrario, la compañía sostiene que «la gente comenzará a comprar reproductores de Blu-ray cuando se establezca definitivamente la televisión de alta definición, y los viejos reproductores de DVD dejen de ser viables. Otra de las razones es que los estudios de Hollywood no licencian demasiado material para el streaming, por lo que no queda otra alternativa que acceder al mismo a través de algún formato de disco.»
Pese a todas las declaraciones y movimientos, lo cierto es que el Blu-ray no logra imponerse, y mucho menos reemplazar al hasta ahora imbatible DVD estándar.