Entre las obras expuestas: el Museo Lothar Günther Buchheim, de la ciudad alemana de Bernried. El pliego del concurso estipulaba muy claramente que el arte popular y las obras de arte debían yuxtaponerse de la misma forma en que los propios expresionistas lo hacían en sus estudios. Máscaras africanas al lado de retratos al óleo, paisajes, y/o acuarelas junto a vistas de los Alpes. Lo importante de este Museo, que se terminó de construir en el 2000, es que debía promover las conexiones con el hermoso paisaje del parque donde estaba ubicado, el uso de una tecnología sofisticada y, una casual, pero evocativa coincidencia del 'arte mayor' con el 'arte popular'.
Se trata de un edificio de espacios despejados y minimalistas. La transparencia de la obra confiere la imagen de una progresión fluida y permite ver en todo momento los paisajes exteriores, que alternan permanentemente con el interior.
Dejá tu comentario