ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

29 de junio 2007 - 00:00

La "caja negra" de la edición de DVD

ver más
En los viejos tiempos del VHS, los aficionados al cine debían conformarse con lo que el mercado les ofrecía a partir de una tecnología que no daba demasiadas alternativas. El laserdisc parecía ser una solución de calidad que finalmente no cuajó, y el público debió esperar hasta la aparición del DVD para contar con un recurso de entretenimiento hogareño que lo acercara a la calidad del cine. Pero también surgieron problemas. Uno de los cuestionamientos más difundidos es el hecho de que estas ediciones digitales, en muchos casos, ofrecieran un formato de pantalla fullscreen, que no se condice con el original cinematográfico, un estándar desde mediados del siglo pasado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Cualquier tipo de pantalla que se elija para un DVD requiere un proceso de «traducción», y de hecho es más trabajoso adaptar el formato ancho original a uno más cuadrado, que mantenerlo tal y como es originalmente. En esos primeros tiempos del DVD, la explicación era sencilla: los consumidores estaban «acostumbrados», tanto por ver durante décadas las películas en televisión como lo que fue de uso corriente en el VHS y entonces, pretender ver un western de John Ford con la monumentalidad con que era originalmente filmado era una pretensión cinéfila y no una realidad del mercado. Los años pasaron, el gusto se educó y un importante segmento de ese mercado comenzó a reclamar cosas distintas,

Se podría pensar que el tema finalmente debería haberse resuelto, sobre todo teniendo en cuenta que, en la actualidad, hasta las series televisivas se filman en widescreen. Sin embargo, muchos productos siguen apareciendo en versiones de pantalla completa y se suele responsabilizar a las editoras locales que, en realidad, sólo pueden comercializar aquello que les autorizan y está disponible: son los propios estudios productores los que realizan la «autoría» de las películas. Ellos deciden los contenidos, los formatos, el sonido y todo lo que incluye un DVD, y son ellos los que no realizan nuevas ediciones del material, por lo menos para el mercado latinoamericano. Esa realidad no sólo explica las reiteradas apariciones de películas en fullscreen -en muchos casos, única versión disponible para nuestro mínimo mercado- sino también, por ejemplo, que todavía hoy en día se sigan editando DVD 5 (de capa simple) o DVD 10 (es decir, grabados en ambas caras del disco) cuando el DVD 9 Dual Layer existe desde hace varios años.

Horacio Moreno

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias