Washington (EFE) - La NASA rindió ayer homenaje a «2001: Odisea del espacio», una película que en su estreno hace 40 años anunció muchos de los adelantos que ahora son una realidad en la exploración espacial. La película, dirigida por Stanley Kubrick, «despertó la imaginación e hizo un anuncio realista de lo que sería nuestro futuro en el espacio», señaló la agencia espacial en su sitio de Internet.
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Cuando el film se estrenó hace 40 años, vivir y trabajar en el espacio a tiempo completo era una cosa de ciencia ficción, dijo la NASA. Actualmente,hay tres ocupantes en la Estación Espacial Internacional (EEI) los 365 días al año y controlan uno de los proyectos de ingeniería más complejos de la historia. «La estación nos ayuda a ampliar los horizontes de la ciencia, la tecnología y la ingeniería del siglo XXI», agregó.
En la película, basada en el cuento «The Sentinel» del recientemente fallecido Arthur C. Clarke, el astronauta y científico David Bowman realiza una misión en busca de un extraño objeto geométrico hallado en la Luna. La historia se escenifica en el año 2001 y en su búsqueda Bowman llega a una órbita en torno al planeta Júpiter. En su nave, llamada «Discovery», como uno de los veteranos transbordadores de la NASA, Bowman mantiene contacto con un compañero de tripulación y una supercomputadora llamada HAL 9.000 (una broma de Kubrick, que la bautizó así sustituyendo, por la letra inmediatamente posterior en el alfabeto, la sigla IBM). Esta computadora sufre un desperfecto que causa la muerte del compañero de tripulación de Bowman, quien debe utilizar toda su astucia e inteligencia para vencer a la supercomputadora y recuperar el control de la nave.
«2001» mostró una versión imaginada del futuro en el espacio, «gran parte del cual está ahora en el pasado», dijo la NASA. Para los científicos de la agencia espacial estadounidense una de las visiones más notables del film es la enorme estación que gira en una órbita baja sobre la Tierra. Esa estación espacial tenía la apariencia de una rueda doble unida por un eje central y contrasta con la de la EEI, que más bien tiene la forma de una mariposa en la que las alas son los paneles solares que le suministran energía.
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