La estrategia del terrorismo árabe, en la novela, era hacer creer que el ala militar rusa, nostálgica del pasado comunista y desafiando la voluntad de su nuevo presidente, volvía a enfrentarse a Norteamérica. Para ello captaban a tres oficiales disidentes a quienes hacían trabajar junto a ellos. El ataque ponía en marcha una escalada militar entre ambas potencias, según lo planeado por los terroristas.
La película comenzó a producirse antes del derrumbe de las Torres Gemelas y se terminó después. En su gestación mediaron las dudas y las precauciones. Postergar el proyecto era ruinoso, e imprudente llevarlo a cabo tal como estaba previsto. Entonces, la identidad de los terroristas cambió: el guión los convirtió ahora en improbables neonazis que quieren restaurar el poder de
Aunque el estallido inicial es impresionante, las imágenes apocalípticas son las más pudorosas que el cine americano haya mostrado antes en una película sobre una hecatombe nuclear. Basta recordar, si no, un largometraje como