Durante una entrevista con la edición británica de Vogue, la cantante y actriz Lady Gaga ha hablado de los extremos a los que llegó para interpretar a Patrizia Reggiani en la película de Ridley Scott "House of Gucci".
Durante una entrevista con la edición británica de Vogue, la cantante y actriz Lady Gaga ha hablado de los extremos a los que llegó para interpretar a Patrizia Reggiani en la película de Ridley Scott "House of Gucci".
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"He vivido como ella durante un año y medio. Y, durante nueve meses, he hablado con su acento", explica Gaga. Algo que no se detenía cuando Scott gritaba '¡corten!', añade: "Nunca salía del personaje. Me quedaba con ella".
La cantante explica que su primera medida fue teñirse el pelo: "Era casi imposible para mí hablar con ese acento yendo de rubia". Un acento, señala más adelante, cuidadosamente escogido: "Empecé con un dialecto de [la ciudad de] Vignola, y después empecé a trabajar con la forma de hablar de las clases altas que habría sido más apropiada para lugares como Milán y Florencia", señala.
Asimismo, la actriz se metió a fondo en la mentalidad de Reggiani, una cazafortunas que acabó ordenando el asesinato de su exmarido Maurizio Gucci (Adam Driver). "Empecé a vivir de una manera en la que todo lo que miraba, todo lo que tocaba, me llevaba a darme cuenta de dónde y cuándo había dinero".
A su vez, Gaga añadió nuevas capas a su papel, como adjudicarle un interés por la fotografía ausente (que se sepa) en el personaje real. "Me llevaba mi cámara de fotos allá donde iba. Me di cuenta de que Patrizia amaba las cosas bellas. Si algo no era bello, lo borraba", comenta.
Aunque la lleve a una a moverse entre lujo, poderío y diseño italiano, semejante esfuerzo tiene sus riesgos: Lady Gaga reconoce haber sufrido "dificultades psicológicas" tras el rodaje de la película.
"O estaba en mi habitación de hotel, viviendo y hablando como Reggiani, o estaba en el plató, viviendo y hablando como ella", reconoce la estrella. "Recuerdo que un día, en Italia, salí a dar un paseo llevando un sombrero. No había dado un paseo en casi dos meses, y sentí pánico. Pensé que estaba en un plató de cine".
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