La exvedette y panelista Marixa Balli reveló que sufrió amenazas graves de parte de una organización proteccionista de animales. Todo comenzó luego de que interviniera en el caso de una perra llamada Lola.
El grupo la tildó de "asesina de animales" luego de que ayudara a restituir el contacto entre una perrita y su dueño. La Justicia decidió darle un botón antipánico.
Un grupo de rescatistas la trató de "asesina" tras reestituir el contacto de una perra con su dueño.
La exvedette y panelista Marixa Balli reveló que sufrió amenazas graves de parte de una organización proteccionista de animales. Todo comenzó luego de que interviniera en el caso de una perra llamada Lola.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según explicaron en América, el conflicto se desató después de que ella ayudara a restituir el animal a su dueño, Carlos, un hombre en situación de calle. Ambos habían sido separados por un grupo de rescatistas.
Las amenazas, que según Balli provenían de "un grupo de personas" en desacuerdo con su accionar, se manifestaron a través de mensajes en redes sociales con un tono "muy agresivo".
"Me empezaron a llegar capturas que eran muy fuertes contra mi persona. Diálogos que decían que me iban a venir a buscar, creando de qué manera iban a venir a romperme la cara para que pague esto porque, supuestamente, devolvimos a la perra a un borracho, abusador", relató y agregó que también la llamaron "asesina de animales".
Tras presentar una denuncia penal con nombres y apellidos, la Justicia tomó cartas en el asunto y le otorgó un botón antipánico bajo la decisión del fiscal a cargo del caso.
Lola es una perra que pertenece a Carlos, un señor que vive en la calle. La cuenta oficial de Perros Perdidos Argentina compartió un registro de ella afirmando que el vínculo con su dueño se basa en la seguridad y el amor, algo que la agrupación Huellitas Comuna 12 negaba.
“Huellitas Comuna 12 puede inventar todos los cuentos que quiera, pero la verdad no se cambia con publicaciones falsas. Lola no volvió a la calle. Volvió con quien la cuidó, la protegió y la amó toda su vida. El verdadero mal es mentir, manipular y usar a un animal como bandera para alimentar el ego y dividir a la gente. Separar a Lola de su vínculo fue crueldad; devolverla fue justicia”, apuntaron.
Dejá tu comentario