«La doma» una de las treinta obras de «Los Gauchos», serie
realizada por Cesáreo Bernaldo de Quirós durante años de
reclusión voluntaria en una estancia en Médanos.
"El pintor de la patria". Así lo calificó Leopoldo Lugones a ese artista monumental y épico que fue el entrerriano Cesareo Bernaldo de Quirós.
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En el año 1900, Quirós viaja becado a estudiar a Roma, y durante seis años se consolida como un artista que sigue la corriente de la pintura figurativa en boga. Pierde su beca y para ganarse la vida se dedica a pintar obras «a la manera de...» que le permite un pasar digno. Vuelve al país en 1906 y realiza una exposición en el Salón Costa que le da buena prensa y nada de ventas. A último momento, por gestión de un legislador el Congreso Nacional le salva el viaje al comprarle tres obras en muy buen precio.
En 1910, se le otorga el Gran Premio de la enorme Exposición del Centenario y la obra es adquirida por el gobierno de Entre Ríos en una suma fabulosa para la época. El artista ya tenía buen mercado en Europa y poseía casas en Florencia, Palma de Mallorca y departamento en París.
Con la primera guerra mundial retorna a la Argentina y, en 1915, realiza una exposición que es un éxito descomunal y lo convierte en el artista mas cotizado de nuestro país. Se recluye durante 8 años en una estancia de su amigo Sáenz Valiente en Médanos, donde pinta la más importante serie de nuestro arte: «Los Gauchos», conformada por unas treinta obras de gran formato y mayor calidad que pasea por Buenos Aires, Madrid, Barcelona, Berlín, París, Londres, Nueva York, San Francisco, Boston y Washington. Durante el período 1928-1936 es considerado por muchos como el pintor más reputado a nivel internacional, ya que sus muestras eran en los mejores museos y lugares donde recién años después arribó Picasso.
Vuelto a la Argentina las cosas no fueron tan fáciles y el éxito no fue tan frenético. Expuso en Galería Argentina generalmente, y sus mayores ventas las realizó en su casa de la calle Gaspar Campos de Vicente López, que adquirió y diseñó con su amigo Florencio Molina Campos.
Confusión
Pese a que fue un artista que debe haber realizado cerca de tres mil obras, menos de quince pinturas aparecen en subastas porteñas. La mayoría de la gente lo asocia a sus obras camperas y gauchescas, aunque las más buscadas son también las posimpresionistas realizadas en Florencia y en Mallorca, que pueden confundirse con cualquier artista europeo de renombre. En operaciones privadas se ha llegado a pagar más de 300.000 dolares por algunas importantes piezas. En los últimos años, además, se han realizado importantes muestras que han permitido ver la versatilidad del maestro de Gualeguaychú.
Este año su obra fue vista en el Teatro Argentino de La Plata y en pocos días, en la Universidad Católica en Puerto Madero habrá otra retrospectiva que continuará en las ciudades de Mendoza y Río Gallegos.
En el Museo Nacional de Bellas Artes hay una pequeña sala donde se pueden ver cuatro de sus obras de «Los Gauchos» y en la «reserva» (eufemismo de depósito), hay más de treinta obras más, que esperamos puedan ser vistas periódicamente, como es la obligación del legado que fue aceptado por ley de la Nación.
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