Mario Vargas Llosa «Travesuras de la niña mala» (Bs. As., Alfaguara, 2006, 375 págs.)
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Con «Travesuras de la niña mala» volvió el gran narrador que se había extraviado en «El paraíso en la otra esquina», su anterior libro. Esta vez Vargas Llosa provocativo, penetrante, brutalmente honesto, compone una historia de ¿amor? donde la codicia parece ganar la partida. Enfrenta y reformula el debate entre la ambición y su relación con la identidad y el valor personal. La niña mala elige dinero y poder en sus parejas.
Es historia de supervivencia, generosidad y sacrificio en la que los personajes atraen con fuerza irresistible en un escenario fascinante: París y Londres de los '60.
Aunque la historia viene en paquetes muy simples, se apodera del lector y lo desplaza poco a poco en una fluctuante sensación de tira y afloja, por la emoción casi permanente que transmiten los protagonistas.
«Travesuras de la niña mala» es un relato profundamente humano, que retrata hasta en los mínimos detalles las diversas etapas de una relación a lo largo del tiempo. Establece un contacto muy personal con cada lector que se va identificando con los personajes y también reconoce a otros en personas que son parte de su propia historia.
Está muy presente el drama particularmente femenino donde la niña mala posterga el amor, por el dinero. A su vez, Ricardo, el protagonista, pospone su vida por ese amor que nació en Lima y que le tiende emboscadas en París, Londres, Tokio y Madrid. La niña mala es una constelación amplia de deseos y necesidades y opera en el ego de cada uno como una punzada haciendo eco de aquello que ya sabemos y tememos y en consecuencia despierta odios, amores, penas y hasta compasión. Ricardo, es el enamorado desesperanzado, llamado a un destino mediocre que no puede torcer.
Vargas Llosa desafía y juega con la conciencia femenina a través de la niña mala que es como su herramienta de exploración. Parte de la atracción radica en lo que es capaz de despertar al mostrar la travesía femenina de manera dolorosa y confusa. Un paisaje que, página a página se vuelve más duro desnudando una lucha crónica entre el deseo y la represión del deseo para satisfacer la ambición de poder y dinero. El libro es una acumulación de datos sobre los valores femeninos y la falta de algunos de ellos.
La historia se puede resumir en un dueloentre la codiciosa y el enamorado. La prosa es impecable, el ritmo de la historia, también. Los nostálgicos de los '60 tienen un valor agregado por la descripción de los lugares y la vida en aquellos años, además de datos puntuales.
Bienvenidas estas «Travesuras de la niña mala» a una época donde pocos libros atrapan.
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