París, 1851. La cabeza del escritor Victor Hugo tiene precio: el emperador Napoleón III ofrece 25.000 francos a quien lo entregue vivo o muerto. Así comienza la miniserie francesa “Victor Hugo, enemigo del Estado”, que Film & Arts ofrece desde ayer a las 22. Para explicar cómo se llegó a esto, la historia retrocede hasta 1848. Ahí vemos al escritor convertido en diputado monárquico, enfrentando a través de un diario independiente la ceguera de los partidos en pugna y el doble discurso del tirano, al tiempo que intenta proteger a su mujer y sus hijas, también a su amante, solucionar un serio conflicto con su editor y darle un armado definitivo a su nueva novela, que por el momento lleva el título de “Les miséres”.
Por entonces Hugo era un monárquico moderado. Buscaba un equilibrio entre los reaccionarios fanáticos del antiguo régimen y los resentidos ansiosos de expropiaciones y barricadas (sin forzar la historia, la libretista Sophie Hiet sugiere similitudes con los chalecos amarillos). Esta es, también, la historia de la evolución política del gran humanista que fue Hugo. Se lo recuerda por los personajes de sus novelas, pero también conviene recordar su lucha por la educación gratuita, el voto universal, el progreso de la mujer, y contra el trabajo infantil y la pena de muerte. A destacar, su reclamo del 9 de julio de 1849 a la Asamblea Legislativa: “Señores, piensen esto. Es la anarquía la que abre los abismos, pero es la miseria la que los agranda. Ustedes han hecho leyes contra la anarquía, ¡hagan ahora las leyes contra la miseria!”
En el reparto, Yannick Choirat interpreta al escritor, Isabelle Carré a su amante Juliette Drouet, casi una segunda esposa, y Ángela Molina a Fortunée Hamelin, la dominicana que reinó en los salones y protegió al escritor y su familia. Abundan, por supuesto, los personajes históricos: la esposa Adele Foucher, los hijos Adele, Charles y François (ambos periodistas), el poeta y político Alphonse de Lamartine, el general Eugene Cavaignac, que en defensa de la República ordenó reprimir a la izquierda extrema, el ambicioso Louis Napoleon Bonaparte (“Napoleón el pequeño”, escribió Hugo para diferenciarlo), la emperatriz Eugenia de Montijo, los católicos progresistas Montalembert y Armand de Melun, que propusieron leyes obreras, y, sin agotar la lista, otras dos amantes de Hugo: la actriz Alice Ozi y la escritora Leonie d’Aunet, una señora casada que en 1838 llegó a explorar el Polo Norte. Pero esa es otra historia.“Victor Hugo, enemigo del Estado”, es una creación de la productora alemana Iris Bucher, con dirección de Jean-Marc Moutout y locaciones en el casco viejo de Périgueux, los castillos de Garraube y Hautefort y otros lugares de la Dordogne. Ideal para apreciar mejor el contexto de “Los miserables”, y también “El 18 brumario” de Carlos Marx.
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