Y así como resulta muy difícil entender desde Occidente el funcionamiento de los ragas -y hasta de qué hablamos cuando usamos esa palabra-, se hace complicado explicar su potencial belleza. A falta de patrones comparativos, entonces, queda la percepción. Y es ahí donde pese a la falta de muchos elementos se descubre la grandeza, la profundidad y el valor del arte de Mirado desde nuestros valores también calificaríamos a
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