Joaquín Sorolla: en Londres se subastarán siete obras suyas,
y su valor en el mercado podría recategorizarse.
En Nueva York se venderán este mes más de mil millones en obras de arte durante. En las dos primeras noches del mes se vendió 90 por ciento de lo ofrecido, por más de 300 millones. Por una joven pintura de Toulouse Lautrec se pagaron más de 22 millones, siendo record absoluto para una pintura francesa. La modelo era una joven pelirroja llamada Carmen Gaudin, que era modelo del artista cuando éste contaba tan sólo 23 años; representa un tema de planchadora, que fue también utilizado por Picasso y Degas, entre otros, de manera extraordinaria.
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Por uno de los 37 lienzos que pintó Claude Monet en Venecia se pagaron casi 14 millones; la obra había sido vendida a un japonés en el momento de mayor locura de precios impresionistas en 1989, en diez millones. Hay que pensar que ahora los japoneses están fuera de este mercado y por eso el retorno en la compra de esta obra no es de destacar, salvo que pensemos el placer y el prestigio que tuvo su anterior propietario al disfrutarla 15 años.
También los pintores postimpresionistas, hasta hace no mucho llamados «pequeños maestros» se van por las nubes. Por un neopuntillista trabajo de Theo Rysselberghe se superó su record en más de tres millones; por un pequeño bodegón del más innovador de los artistas, Paul Cezanne, se pagaron diez millones, y también se batieron los records de Hans Arp y Henri Laurens entre los escultores.
Algunas obras triplicaron sus bases. Por un boceto de las señoritas de Avignon, las deformadas prostitutas de Picasso, hubo seis manos en alto; finalmente irá a un museo de la renovada Berlín, propiedad de la familia Berggruen, que pagó por esta gouache 14 millones de dólares, record absoluto para esta técnica en base a témpera.
Así como en los remates en la Argentina ya se superaron los precios que se pagaban en 1998 en el momento de mayor euforia, en todo el mundo se están superando los niveles de precios de 1989, cuando los japoneses y árabes entraron con locura en el mercado, ante la gran liquidez con que contaban.
El miércoles se venderan pinturas españolas en Londres. Algunas de ellas tuvieron su origen en colecciones argentinas y han llegado para ser subastadas alli siete obras de Sorolla (una de ellas se convertirá posiblemente en récord mundial), cinco de Eliseo Meifren de quien Hijos de Martín Saráchaga acaba de subastar dos obras en mas de 130 mil dólares, y cuatro de Enrique Martinez Cubells Ruiz, que era conocido como el «Sorolla negro», por la similitud de la pincelada y los temas, pero siempre en tonos oscuros, sin el juego luminoso del genial valenciano.
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