“El reino de Kensuke” es un film de animación fuera de lo común. No busca divertir, como la mayoría, sino revelar a los niños algo profundo, pero sin decirlo. Dejar que ellos mismos lo deduzcan. Y emocionarlos.
"El reino de Kensuke", de Neil Boyle y Kirk Hendry, basado en un cuento inglés, narra la historia de un viejo y un chico que conviven en una isla solitaria luego de un naufragio
"El reino de Kensuke" es un fascinante film de animación que se aparta de lo conocido
“El reino de Kensuke” es un film de animación fuera de lo común. No busca divertir, como la mayoría, sino revelar a los niños algo profundo, pero sin decirlo. Dejar que ellos mismos lo deduzcan. Y emocionarlos.
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Su historia es aparentemente simple: un chico de 11 años medio rebelde viaja en un velero con su familia, una noche de tormenta cae al agua junto a su perro (un border collie) y amanece en la orilla de una isla perdida. Su único habitante es un viejo japonés bastante esquivo, pero muy atento.
De a poco se irán entendiendo, cada uno en su idioma. ¿Pero por qué ese hombre se ha alejado de la civilización? ¿Y cuándo volverá el niño a ver a sus padres, si es que esto sucede? ¿Y qué pasará con el viejo si al chico lo rescatan?
Ese hombre tiene un pasado, que se evoca fugazmente con unos dibujos distintos del resto. Algo revelaremos, al decir que el título original de esta historia era “Kensuke Nagasaki”. La escribió en primera persona Sir Michael Morpurgo, ambientándola hacia fines de los años ’50. Morpurgo es autor de textos para niños y adolescentes como “El león mariposa”, “Esperando a Anya” y “Caballo de guerra”, que Steven Spielberg llevó al cine en excepcional estado de gracia.
También quienes llevaron al cine “El reino de Kensuke” estaban en estado de gracia. En sus manos la película va de menor a mayor, lo que al principio parece un mero dibujo con música de aventuras crece hasta alcanzar momentos de reflexión, de poesía, de dolor aceptado, a medida que el niño va madurando y el entendimiento con el viejo alcanza un grado superior.
A esa altura, la música es realmente otra cosa. Y a veces es la única voz, porque los diálogos del libro se han reducido al mínimo posible, confiando en la sola fuerza de la imagen. Esa fue una buena idea, una de las tantas buenas ideas que tiene la película.
Directores, Neil Boyle y Kirk Hendry, que vienen de hacer trabajos menores en dibujos industriales y acá se destapan. Guión, Frank Cottrel Boyce, bien apreciado por “The Railway Man”, historia de dolor, arrepentimiento y perdón entre dos veteranos de guerra de bandos distintos, que acá se llamó “Un pasado imposible”. Impulsoras y productoras principales, Sarah Radclyffe, Camila Deakin y Ruth Fielding, creadoras del sello londinense Lupus Films, dibujos de calidad artística para cine y televisión, como “Ethel & Ernest”, “The Tiger who come to Tea”, etcétera.
Música, Stuart Hancock. Acá la película se estrena doblada al español. Quien acceda a la versión original, preste atención al personaje del viejo japonés. La voz pertenece a Ken Watanabe, un actorazo que llega a fin de mes trabajando con los films de Godzilla y Transformers, pero que vale la pena recordar por “El último samurai”, por el que fue candidato al Oscar, y más aún por su protagónico en “Cartas de Iwo Jima”, de Clint Eastwood.
“El reino de Kensuke” (Kensuke’s Kingdom, G.B.-Francia-Luxemburgo, 2023); Dir.: Neil Boyle & Kirk Hendry. Film de animación.
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