La pandemia forzó el proceso de digitalización en muchos sectores, incluyendo al financiero. Desde entonces, el sector de los bancos digitales se asentó con fuerza y compite dentro del ecosistema que incluye a la industria financiera tradicional y las fintech.
Pese a las dificultades económicas conocidas en el país, surgieron una buena cantidad de bancos digitales. En la región, Chile, Brasil y Argentina lideran esta tendencia. Un informe de Statista Market Insights revela que, dentro de América Latina, Brasil es el que tiene mejores perspectivas para este rubro. Nuestro país aparece en el octavo lugar con un total de 13,7% de su población que utiliza aplicaciones de banca digital. Se espera que el neobanking nacional alcance operaciones por u$s35 millones a diciembre de 2023.
Algunos de los bancos digitales más conocidos en Argentina son Wilobank (el banco digital que pertenecía al Grupo Eurnekián y que luego fue comprado por Ualá en junio de 2022), Bibank, Brubank, Reba, entre otros. Un ejemplo que vale la pena destacar es el caso de Openbank, que inició operaciones en Argentina convirtiéndose en el primero en donde Santander decidió dar inicio a su banca 100% digital.
Un relevamiento de Ámbito por algunas de las empresas antes mencionadas, indica que la mayoría de las edades de los clientes van desde los 25 hasta los 40 años. Se trata de clientes que en muchos casos ya poseen un banco tradicional y deciden crearse cuentas en bancos digitales para obtener otro tipo de servicios.
Ezequiel Starobinsky, Gerente Financiero de Bibank, una entidad que apunta a ofrecer servicio a las pymes, habló con Ámbito Financiero y reveló que lograron un crecimiento exponencial en la cartera de empresas pequeñas y medianas con instrumentos como adelantos, descuentos de cheques, préstamos estructurados, entre otros.
“Al ser un banco de empresas - sin foco en individuos y sin sucursales-, contamos con una agilidad y capacidad de respuesta difícil de encontrar en la banca tradicional y la posibilidad de adaptarnos a las necesidades de cada cliente de forma puntual y exclusiva sin importar su tamaño y/o industria”, expresó Starobinsky. Desde su punto de vista, el cliente de la banca digital busca “agilidad y operatividad desde sus dispositivos electrónicos”.
Por su parte, desde Reba, con un enfoque minorista, afirman que el crecimiento de la compañía es “constante”. “Hay picos relevantes en épocas como la actual, en donde el contexto de incertidumbre vuelca a los argentinos a buscar opciones de resguardo de su dinero o financiación. Como respuesta inmediata, observamos un crecimiento en la creación de cuentas comitentes para comprar dólar MEP del orden del 74% respecto del promedio mensual del 2022”, expresan fuentes de Reba.
Además aseguran que se diferencian de los bancos tradicionales por las “soluciones rápidas a los usuarios” pero también de las billeteras digitales: “los usuarios de Reba encuentran todo en un solo lugar, sin necesidad de contar con otra entidad”.
La banca digital y el panorama macro en la Argentina
Los bancos digitales consultados afirman con gran consenso que a pesar de los desequilibrios cambiarios y la elevada inflación que repercute en las empresas, son optimistas a mediano y largo plazo.
“Como entidad financiera brindamos servicios financieros que nos permiten adecuarnos a las fluctuaciones de la economía argentina, brindando soluciones a estos problemas. Contamos con la trayectoria del Grupo Transatlántica, que año tras año de muchísimas etapas económicas en este país, replanteó una nueva manera de hacer banca”, afirma Vanesa Di Trolio-Business Manager de Reba App. En este sentido, confirma que planean un relanzamiento de préstamos personales y nuevos productos de inversión.
Para BiBank, la mayor dificultad que enfrenta la empresa en relación al panorama macroeconómico actual está en el cepo cambiario. “Genera que gran parte del negocio de cambios se curse mediante Alycs (dólar MEP), quedando los bancos en una posición muy restringida para la operatoria. Esperamos que con cierto crecimiento de la economía y una lenta pero persistente baja de la inflación, la demanda real de dinero irá en aumento, lo que facilitará el crecimiento del negocio bancario de intermediación”, asevera Starobinsky. Sin embargo, ratifica la expansión de la neobanca al interior del país para obtener nuevos clientes: “Estamos profundizando nuestra operatoria principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fé”.
La desburocratización, la agilización de los procesos, el mayor enfoque sobre los clientes y la ampliación de los mismos, indican que el mercado de los bancos digitales tiene un gran potencial a futuro.
El avance de las fintech y la banca digital en América Latina exhiben un enfoque más inclusivo que divisorio, pese a la competencia con los actores de la banca tradicional.
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