Las acciones y Cedears de Ford vivieron una fuerte escalada y acumularon una suba cercana al 20% en dólares en apenas dos ruedas, impulsadas por el entusiasmo de los inversores por su nuevo negocio de almacenamiento energético vinculado al auge de la inteligencia artificial.
El rally comenzó luego de que la automotriz presentara oficialmente “Ford Energy”, una subsidiaria enfocada en desarrollar sistemas de almacenamiento con baterías para centros de datos, utilities y grandes clientes industriales en EEUU.
El mercado interpretó este movimiento como una apuesta estratégica para aprovechar la explosión de demanda energética generada por la expansión de la IA y los data centers.
La reacción de los inversores se aceleró después de que analistas de Morgan Stanley destacaran el potencial del negocio, que podría estar vinculado a gigantes como Google y Microsoft.
Ford aprovecha su ventaja competitiva
El banco consideró que Ford posee una “ventaja competitiva subestimada” gracias a su alianza tecnológica con la china CATL, uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo. Según sus estimaciones, la unidad energética podría alcanzar márgenes brutos del 25% y llegar a valer unos u$s10.000 millones.
La compañía planea invertir cerca de u$s2.000 millones en esta nueva división y utilizar parte de su infraestructura de baterías originalmente destinada a vehículos eléctricos.
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Ford presentó oficialmente “Ford Energy”, una subsidiaria enfocada en desarrollar sistemas de almacenamiento con baterías para centros de datos.
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El objetivo es desplegar sistemas de almacenamiento energético a gran escala desde 2027, en un contexto donde gigantes tecnológicos necesitan enormes cantidades de energía para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial.
El CEO de Ford, Jim Farley, aseguró que ya existe un “enorme interés” por parte de potenciales clientes y adelantó que la empresa se encuentra negociando contratos iniciales para asegurar capacidad de suministro.
Tras los pasos de Musk
El mercado también comenzó a comparar el movimiento de Ford con la estrategia de Tesla, cuya división energética se convirtió en uno de los negocios de mayor crecimiento de la compañía de Elon Musk.
Algunos analistas creen que Ford intenta replicar ese modelo para reducir su dependencia del negocio automotor tradicional y compensar las pérdidas acumuladas en el segmento de vehículos eléctricos.
Aun así, varios especialistas advirtieron que persisten riesgos de ejecución y que Ford todavía enfrenta desafíos para competir en un mercado dominado por actores con mayor experiencia en almacenamiento energético. Sin embargo, el furor inversor alrededor de la IA volvió a demostrar su capacidad para impulsar incluso a compañías históricas de la “vieja economía”.