Inversiones en pesos: títulos CER y otras opciones que recomiendan los especialistas

Finanzas

En un escenario de apreciación cambiaria y tasas de interés negativas en términos reales, Ámbito dialogó con especialistas sobre las mejores alternativas para invertir en moneda local.

Desde febrero el Banco Central ajustó a la baja el ritmo de deslizamiento del tipo de cambio oficial con el objetivo de reducir las presiones sobre los precios, que se aceleraron fuertemente desde octubre de 2020. Con tasas de interés negativas en términos reales, varios analistas recomiendan invertir en instrumentos atados a la inflación (CER), aunque también emergen otras perspectivas.

Leonardo Chialva, analista de Delphos Investment, aseguró que los títulos CER emitidos por el Tesoro siguen siendo los preferidos por el mercado y que en el contexto actual “nadie quiere dóllar linked”. “Hoy no hay nada mejor que CER, al menos mientras tengamos esta súper soja de más de u$s500”, acotó.

En lo que va del año, los precios de estos bonos exhibieron importantes subas, a pesar de que en marzo se observaron comportamientos dispares. Particularmente se destacó el incremento del T2X2, que ganó más de 17% desde enero.

“Uno podría invertir en bonos o letras que indexan por CER que son uno de los instrumentos más atractivos para quienes tienen pesos; pero, por otro lado, hay que contemplar la posibilidad de mayores controles sobre los precios (con quizás mayores regulaciones) que puedan demorar o alivianar el impacto de la inflación, y por ende en el índice CER. Esta es una consulta que hoy hacen mucho”, advirtieron desde Portfolio Personal Inversiones.

“Los fondos de inversión también son una excelente alternativa, especialmente para aquellos que buscan diversificar su cartera”, agregaron.

Alternativamente, para cubrirse de los aumentos de precios los inversores pueden volcarse al plazo fijo UVA, que en la mayoría de los bancos brinda un adicional del 1% anual por sobre el aumento del CER.

A contramano de sus colegas, Gustavo Neffa, director de Research for Traders, explicó que prefiere recomendar bonos ajustados por tasa Badlar, debido a que percibe una desaceleración en la inflación teniendo en cuenta las diferentes proyecciones del mercado. El analista hizo referencia a que las consultoras y entidades financieras que participan del REM ya no prevén un 50% de inflación para 2021 sino un 48%. En el mismo sentido, agregó que el dato de la Universidad Di Tella proyectó un 46%.

“No descarto que la Badlar slatand esté por encima del 40% si el Gobierno quiere priorizar mantener el tipo de cambio en esta senda de devaluación con la misma pendiente antes de las elecciones”, explicó Neffa.

En marzo el Banco Central desaceleró el ritmo de deslizamiento del tipo de cambio mayorista por segundo mes consecutivo, para situarlo cerca del 2,5%. En ese marco, Federico Furiase, director de EcoGo, proyecta un escenario de fuerte apreciación del tipo de cambio real ya que no prevé una reducción de la inflación en el corto plazo.

Sin embargo, el economista advierte que “con poca nafta en las reservas, precios de los bonos en dólares en picada y la incertidumbre generada por la postergación del acuerdo con el FMI”, esta apreciación puede generar nuevas expectativas de devaluación y un recalentamiento de la brecha, lo cual implicaría una mayor demanda de títulos atados al dólar.

Paralelamente, otros analistas sostienen que la evidencia empírica demuestra que toda calma cambiaria es oportunidad para invertir en activos que actualicen por el tipo de cambio.

Los especialistas afirman que es clave que los ahorristas tengan en claro el objetivo de la inversión, la predisposición o aptitud para ver fluctuaciones en el capital y el plazo de la inversión, siempre en función de las expectativas que tengan a futuro respecto de las distintas variables que influyen en la economía.

Los inversores pueden querer cobertura contra una posible devaluación del peso o contra el aumento de precios, pueden elegir escaparle al riesgo argentino (Cedears son recomendables si esa es la visión), o pueden querer aprovechar un contexto de bajos precios (como el que exhiben la mayoría de los bonos y acciones argentinas), entre otros factores que afectan la toma de decisiones.

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