El Gobierno de Estados Unidos puso en marcha una nueva estructura de aranceles, calculada en función del déficit comercial que mantiene su economía con cada uno de los países afectados, lo que alteró de forma abrupta las expectativas del mercado. Esta medida provocó una reacción inmediata de represalias por parte de las naciones más impactadas, y aún estamos en la etapa inicial para evaluar el alcance total de estos conflictos comerciales, que alteran no solo el volumen del comercio internacional sino también el proceso de formación de precios y las expectativas de actividad futura.
El anuncio de esta política de aranceles recíprocos cambió radicalmente el panorama del comercio global, repercutiendo directamente en los mercados financieros. Los primeros días mostraron impactos muy marcados, especialmente en el incremento de los costos de las manufacturas importadas, los cuales han experimentado un alza promedio del 17,4% en sus precios, siempre y cuando se mantengan constantes los flujos y niveles de precios previos, según indica un informe de MegaQM.
"A pesar de que la economía estadounidense depende relativamente poco de las importaciones de bienes (11,5% del PIB), se estima que el impacto inflacionario directo ronda el 2%, teniendo en cuenta que el sector energético ha quedado exento de esta medida. Además, se deben considerar los aumentos ya anunciados e implementados en las primeras semanas de 2025 en países como Canadá, China y México", sostiene el broker.
La reacción del mercado
Si bien la discusión se inició hace varias semanas, el mercado no lo había incorporado plenamente en precios y recién lo hizo esta semana con el anuncio formal, sostienen desde MegaQM.
El impacto se puede dividir en 4 ejes altamente vinculados entre sí:
El impacto en Argentina
Este escenario internacional tiene una incidencia directa en la economía local de Argentina, a través de diversos mecanismos de transmisión. En primer lugar, la tendencia a la baja en las tasas de interés representa una señal positiva, ya que, pese al aumento del riesgo país, podría implicar que el nivel de las tasas locales no suba tanto como en otros contextos.
En segundo lugar, la debilidad del dólar resulta favorable para Argentina, ya que reduce la presión sobre la apreciación cambiaria sin afectar directamente el tipo de cambio oficial; sin embargo, la depreciación de monedas de socios comerciales clave, como el real brasileño y el peso chileno, puede representar un riesgo adicional.
Otro mecanismo de gran relevancia es el precio del petróleo. El panorama global, marcado por una caída en la actividad económica y un aumento en la producción decidido por la OPEP, ha generado una baja del 13,5% en el precio del crudo en lo que va del año.
Para Argentina, que ha pasado de ser importadora neta de combustibles a exportadora neta, esta disminución afecta el volumen de exportaciones, pero lo que resulta más preocupante es el efecto sobre las decisiones de inversión en el corto plazo. Precios bajos reducen la capacidad de generar EBITDAs positivos que financien las inversiones necesarias en proyectos como Vaca Muerta, lo que puede ralentizar significativamente su desarrollo.
donald-trump-white-house-march-3-2025-scaled.webp
Comercio internacional en jaque: la nueva tasa de aranceles de EEUU y sus repercusiones en Argentina.
En síntesis, nos encontramos ante un escenario internacional complejo, cuyos alcances y derivaciones aún no se pueden precisar debido a las reacciones de las economías ante el aumento de aranceles por parte de Estados Unidos. La economía argentina se enfrenta a factores desafiantes, como la caída en el nivel de actividad mundial, el deterioro del precio del petróleo, las presiones bajistas sobre otros commodities y la posible depreciación de las monedas de sus principales socios comerciales.
Sin embargo, en el lado favorable, se destacan la disminución de las tasas de interés en Estados Unidos, la debilidad del dólar y el menor costo de los combustibles debido al efecto de los aranceles.
Ante esta alta volatilidad y el elevado nivel de incertidumbre de estos primeros días, se recomienda mantener una postura conservadora, a la espera de que se definan los ajustes en las políticas comerciales y se clarifique el escenario para los próximos meses.
En el ámbito local, la estrategia consiste en acortar la duration de las carteras, incrementar los niveles de cobertura (CER y DLK) y conservar mayores niveles de liquidez para aprovechar nuevas oportunidades de ingreso, especialmente en el contexto de las negociaciones con el FMI y el próximo proceso electoral, donde podrían requerirse tasas reales de interés más elevadas para compatibilizar los distintos objetivos económicos
Dejá tu comentario