Claves para el mercado: ¿Qué esperan los analistas para esta semana?

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Analistas opinan sobre el futuro de la economía argentina en medio de tensiones políticas y económicas derivadas de la derrota del oficialismo en recientes primarias para las elecciones legislativas.

Analistas opinan sobre el futuro de la economía argentina en medio de tensiones políticas y económicas derivadas de la derrota del oficialismo en recientes primarias para las elecciones legislativas.

Los comicios, que derivaron en tensiones en la coalición de centroizquierda gobernante y cambios en el Gabinete de Gobierno, son considerados un plebiscito de la gestión presidencial y un amplio sondeo antes de la votación de noviembre en la que se renovarán diputados y senadores.

Las lentas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la renegociación de unos 45.000 millones de dólares, la elevada inflación, el fuerte gasto fiscal y la pandemia de coronavirus siguen en el foco de los expertos de mercado.

"Tras el duro resultado que arrojaron las PASO (primarias), el oficialismo se encuentra lanzando una batería de anuncios, que escalonadamente podrían extenderse hasta las elecciones de noviembre, lo cual tendría implicancias en las cuentas fiscales", estimó el analista Gustavo Ber, de Estudio Ber.

Explicó que "ello se debe a que una expansión del gasto público tendría asociada una aceleración de la emisión monetaria, con una consiguiente mayor presión en la inflación y la 'brecha' a futuro, todo lo cual acentúa los desafíos económicos a atender con urgencia luego de los comicios".

"Si se mantiene el resultado logrado por la oposición la crisis interna va a hacer que la coalición gobernante se desintegre, con un consecuente desenlace hiperinflacionario a partir del sinceramiento del dólar y demás precios relativos", dijo Marcelo Trovato, de Pronóstico Bursátil.

Añadió que "si el oficialismo logra revertirlo tampoco puede seguir emitiendo y generando más desajustes en la macroeconomía. Estará obligado a sincerar variables".

"En los próximos años se incrementarán los pagos por la cuenta financiera (en principio a los bonistas, mientras resta definirse la negociación con el FMI), por lo que destaca la necesidad de aumentar las exportaciones y mantener una cuenta corriente positiva", estimó la consultora Ecolatina.

"El 15 de noviembre nos va a encontrar casi sin reservas externas y con mayor emisión monetaria. Resulta dudoso que pueda mantenerse el esquema económico y financiero relativamente moderado que rigió hasta ahora; las perspectivas podrían resultar de mayor inflación y devaluación con sus consecuencias recesivas, agravado por conflictos políticos fuertes y geneneralizados", estimó Roberto Drimer, de VatNet Research.

"Si el oficialismo nacional repite una mala elección en noviembre y vislumbra una derrota en 2023, ¿realmente estará interesado en dejar un esquema fiscal ordenado para dicho año?, se preguntó Fundación Mediterránea en un informe.

"Para encaminar estos incentivos y contrarrestar las tendencias a los comportamientos oportunistas, tan propios de un país con problemas institucionales como Argentina, es que principalmente se necesita un acuerdo con el FMI a más tardar en marzo de 2022, que incluya metas fiscales a corto, mediano y largo plazo", agregó.

La previsión de una inflación anual del 33% (para 2022 según el proyecto de presupuesto) parece difícil de cumplir, máxime teniendo en cuenta que 2021 concluiría con una variación anual de precios en torno al 50%", dijo el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano.

"Para que la previsión presupuestaria se cumpliera, se requeriría de un plan integral anti-inflacionario para 2022, que coordinara medidas monetarias, cambiarias y de política de ingresos, lo que, por ahora, no se avizora", afirmó.

"El ensanchamiento de la brecha cambiaria junto a mayores expectativas de devaluación podría alentar un adelantamiento de las compras al exterior", dijo la consultora Abeceb en un informe y añadió que "en caso de que la pérdida de reservas y la mayor inestabilidad cambiaria conduzca a mayores restricciones a las importaciones, las operaciones podrían verse obstaculizadas".

"Mantenemos la preferencia por la curva CER (bonos ajustados por inflación) con señales subyacentes que sugieren que las presiones inflacionarias persisten", recomendó el Grupo SBS.

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