La triple amenaza para la Argentina por el súper dólar

Finanzas

El dólar en el mundo está en sus niveles más altos en 20 años. Y para los analistas internacionales, el rally alcista aún no ha terminado.

El dólar en el mundo está en sus niveles más altos en 20 años. Y para los analistas internacionales, el rally alcista aún no ha terminado. Esto genera tres grandes efectos, y todos tienen como una de sus víctimas a la Argentina.

La divisa estadounidense ha alcanzado máximos desde 1998 contra el yen y de 1985 frente a la libra, sin dejar de lado el euro que ha ampliado sus mínimos de 20 años por debajo de la paridad. Los expertos indican que hay que prepararse para la cuarta gran carrera alcista del ‘billete verde’ desde los años 70.

Los antecedentes no son buenos. Tal como señalan desde AJ Bell “el apetito por el dólar suele ser señal de una mayor aversión al riesgo y de problemas futuros”. “Los periodos de gran fortaleza del dólar en el pasado han provocado el caos en los mercados emergentes, pero también la debilidad de las acciones de los mercados desarrollados y los precios de las materias primas”, analizan.

Mercados emergentes

Cuando el dólar toma impulso, los más afectados suelen ser los países emergentes, cuyos mercados bursátiles tienden a caer cuando el dólar rebota y a ganar cuando cae.

Por ejemplo, la fortaleza del dólar precedió a la crisis de la deuda mexicana de 1982 y a la llamada "crisis del Tequila" de 1994, también en México, así como a los colapsos de la deuda y de las divisas de Asia y Rusia de 1997-98, que también anunciaron un periodo de profundo rendimiento inferior de las acciones de los mercados emergentes en relación con los ámbitos desarrollados.

"Cuanto más sube el dólar, más difícil es para muchos países emergentes financiar sus importaciones y pagar los intereses de sus deudas en dólares, lo que afecta al crecimiento y merma la confianza de los inversores en los activos cotizados en sus monedas locales”, explican desde AJ Bell.

Materias primas

Por otro lado, las materias primas, principal usina de dólares para la Argentina, tienden a tener un mejor desempeño cuando el dólar en el mundo está en mayor debilidad.

“Esto se debe a que la mayoría de las materias primas, excepto el cacao, se cotizan en dólares, por lo que si el dólar sube, el producto se vuelve más caro de comprar en términos de moneda local, lo que puede frenar la demanda”, aclaran los expertos de la gestora británica.

La excepción fue 2021, debido a que los precios internacionales, especialmente de los alimentos, tuvieron fuertes incrementos por la pandemia de Covid-19. La inflación en este caso puede ser aliada de la Argentina, aunque también un arma de doble filo para el contexto local.

Apetito por el riesgo

La fortaleza del dólar también lleva a los capitales a preferir opciones seguras y alejarse del riesgo. Es por eso que vuelcan sus inversiones hacia países desarrollados y abandonan a los emergentes.

"También hay que tener en cuenta que las acciones mundiales acabaron perdiendo en el año 2000 tras las ganancias sostenidas del dólar, prosperaron con la debilidad del billete verde de 2002 a 2007 y luego se hundieron de nuevo cuando el dólar se disparó brevemente en 2007-09 y llegaron los verdaderos problemas en forma de la Gran Crisis Financiera”, especifican desde AJ Bell.

A juicio de los expertos, está por ver si los banqueros centrales, los economistas y los políticos se alarman por la fortaleza del dólar (en caso de que continúe), “ya que la debilidad de la moneda nacional significa que las importaciones son más caras y eso puede avivar la inflación aunque las exportaciones puedan recibir un impulso".

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