14 de agosto 2026 - 18:51

El BCRA registró la mayor compra del mes, pero las reservas cayeron u$s50 millones

La autoridad monetaria adquirió u$s80 millones en el mercado oficial, su mayor monto diario de agosto, y estiró el saldo mensual a u$s329 millones. Aun así, las reservas brutas cedieron u$s50 millones, en una baja que el rebote del oro alcanzó a amortiguar.

El BCRA aceleró las compras de divisas, mientras las reservas netas mejoraron y las tasas volvieron a tensionarse.

El BCRA aceleró las compras de divisas, mientras las reservas netas mejoraron y las tasas volvieron a tensionarse.

El Banco Central (BCRA) cerró la semana con una compra de u$s80 millones este viernes 14 de agosto, la más alta del mes. La operación se concretó en una rueda de u$s557 millones operados, por lo que el monto adquirido por la autoridad monetaria respresentó cerca del 14% del volumen negociado, una participación que marcó un salto considerable frente a las ruedas previas y que refleja una presencia oficial más activa en la plaza.

Con este resultado, el saldo comprador de agosto trepó au$s329 millones, mientras que las compras acumuladas en 2026 llegaron a u$s13.656 millones. Además, el saldo de la semana totalizó u$s218 millones, en un mes que empieza a mostrar montos algo más firmes, aunque todavía por debajo del ritmo observado durante julio.

De hecho, el promedio diario de agosto se ubicó en u$s33 millones, frente a los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo. Por lo tanto, la compra de la jornada mejoró la foto del mes, pero no modificó el diagnóstico general: el BCRA sigue comprando, aunque con una capacidad de absorción bastante más baja que en los meses previos.

Esa capacidad se apoya en el frente comercial. Según el último balance cambiario del BCRA, correspondiente a junio, la cuenta corriente cambiaria arrojó un superávit de u$s857 millones, impulsado por exportaciones de bienes récord por u$s9.438 millones, un flujo que le da al Central el excedente con el cual comprar. Sin embargo, ese mismo informe muestra el límite: las personas humanas adquirieron u$s2.821 millones netos en el mes, una demanda que drena divisas y explica por qué, pese al superávit, la acumulación avanza a paso lento.

En este sentido, la autoridad monetaria estaría intentando no recalentar el dólar, para favorecer un sendero inflacionario en descenso, y ante esta necesidad habría moderado las compras en el mercado oficial, mientras en parelelo interviene de formas indirectas, ofreciendo cobertura tanto en el mercado de futuros como el de bonos ajustables por el tipo de cambio.

El oro y el dólar global aliviaron la presión sobre las reservas

A pesar de la compra oficial, las reservas internacionales brutas cayeron u$s50 millones y finalizaron en u$s49.496 millones. La baja, no obstante, respondió a la valuación y no al flujo, y fue más acotada que en jornadas anteriores porque los factores de precio jugaron esta vez a favor.

En efecto, el oro subió 0,25% y habría sumado cerca de u$s50 millones al valor contable de las tenencias del Central. A la vez, el dólar se debilitó a nivel global, con un índice DXY que cedió 0,31% mientras el euro avanzó 0,34% y la libra ganó 0,36%, un movimiento que revalúa las tenencias de la canasta no denominadas en dólares y que atenúa el retroceso del stock. Así, mientras las compras aportaron por el lado del flujo, la valuación dejó de restar como venía haciéndolo en las ruedas previas.

Reservas netas en su mejor nivel desde 2021

Más allá del movimiento diario del stock bruto, el mercado siguió de cerca la recomposición de las reservas netas. Según estimaciones privadas, la recompra de Letras Intransferibles concretada a comienzos de esta semana, con dólares que el Tesoro había adquirido tras la cancelación de BOPREAL, habría llevado esa métrica a su mayor nivel desde septiembre de 2021.

En ese contexto, la baja diaria de las reservas brutas no alteró la lectura de fondo. Aunque el balance contable cedió por el efecto de la valuación, la mejora de las reservas netas dejó una señal más favorable sobre la calidad del balance del Central.

El mayorista retrocedió y la brecha se amplió

En el frente cambiario, el dólar mayorista bajó 0,30% y cerró en $1.487,50 para la venta, según Gustavo Quintana. Así, la cotización se mantuvo por debajo de la zona de $1.500 y perdió casi toda la mejora de la semana anterior, en una rueda de menor monto donde la oferta marcó el pulso.

El tipo de cambio oficial (A3500) se ubicó en $1.512,59, con una distancia del 24,29% respecto del techo de la banda, fijado en $1.879,97. Entre los dólares alternativos, en cambio, la señal fue dispar. El MEP bajó 0,40% hasta $1.514,78, pero el contado con liquidación subió 0,32% hasta $1.585,42 y el blue avanzó 0,65% hasta $1.545 Con estos valores, la brecha entre el blue y el oficial se amplió a 3,87%, mientras que el canje se ubicó en 4,66%.

Saltan las tasas y ceden los futuros

El dato más contundente de la jornada estuvo en el costo del dinero. La TAMAR saltó a 24,19% desde 23,19%, mientras que la BADLAR avanzó a 22,56% desde 21%, una suba vinculada con la intervención oficial para sostener el peso y encarecer el posicionamiento en dólares. Justamente por eso, el mercado de futuros cerró con bajas generalizadas, ya que al volverse más caro apostar contra el peso la curva se aplanó.

Así, agosto cayó 0,20%, septiembre retrocedió 0,26% y los contratos de 2027 también terminaron en terreno negativo, con una variación general de 0,20% negativa. Con estos movimientos, la tasa implícita de agosto quedó en 1,74% mensual, equivalente a 20,88% anualizado, señal de expectativas de devaluación acotadas.

Sobre este cuadro se sumó un anuncio con impacto potencial en la oferta de divisas. El ministro Luis Caputo habilitó el crédito en dólares para todas las empresas, más allá de los exportadores, con un tope del 15% de los depósitos en moneda extranjera por banco. Para PPI, como estos préstamos se liquidan en el mercado oficial, la medida podría reforzar la oferta de dólares, y con ella el margen de compra del BCRA, mientras la demanda de crédito se mantenga firme.

Los analistas advierten, de todos modos, un riesgo para el período electoral. Con el dólar tranquilo, a las empresas les conviene endeudarse en la moneda estadounidense y volcar esos fondos al mercado, lo que suma oferta y ayuda a sostener la calma. Pero si aparece volatilidad, el efecto se invierte, porque esas mismas empresas saldrían a comprar dólares para cancelar sus deudas y agregarían presión justo cuando el mercado está más tenso.

Hacia adelante, el REM del BCRA proyecta una desinflación sostenida, con 1,8% mensual para agosto, y un dólar oficial en torno a 1.652 pesos para fin de año, aunque el reciente salto de las tasas muestra que la plaza se movió más rápido de lo previsto. Todo ello, en el marco del esquema de bandas móviles y acumulación de reservas que rige desde 2026.

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