15 de agosto 2024 - 17:01

La deuda pública en pesos creció 98,6% durante el primer semestre

Según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, ascendió a $166,5 billones el 30 de junio. La deuda en moneda extranjera tuvo un leve retroceso del 3,6%.

La deuda en pesos del Tesoro creció 10,45% en términos reales en el primer semestre.

La deuda en pesos del Tesoro creció 10,45% en términos reales en el primer semestre.

La deuda pública en pesos se incrementó 98,6% durante el primer semestre, según un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El crecimiento fue mayor a la inflación acumulada en ese período (79,8%) e implicó un aumento en término reales del 10,45%. La principal causa detrás de la expansión de carga financiera del Tesoro fue la migración de pasivos remunerados del Banco Central al balance del Tesoro. En cambio, hubo un leve retroceso del 3,6% en el stock de deuda pública en moneda extranjera.

La estrategia del equipo económico de priorizar el saneamiento del balance del BCRA tuvo como correlato un deterioro del perfil financiero del Tesoro. Es que una de las principales estrategias elegidas fue la migración de las tenencias de los bancos desde los pasivos remunerados del Central hacia las colocaciones de deuda de la Secretaría de Finanzas, con el objetivo de reducir (y eliminar a partir de julio) la emisión endógena que implicaba el pago de los intereses de los pases pasivos a un día.

Es así que, en una primera instancia, el Gobierno impulsó a los bancos a desarmar posiciones en pases pasivos del BCRA y suscribir las letras capitalizables a tasa fija (LECAP) que comenzó a emitir el Ministerio de Economía. El 22 de julio el proceso se completó con la suspensión de las subastas de pasivos remunerados del Central y su reemplazo por las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), emitidas por el Tesoro pero operadas por la autoridad monetaria, aunque esto no forma parte del período analizado en el informe de la OPC.

Deuda en pesos

El estudio, publicado este jueves, señaló que el stock de la deuda performing pagadera en pesos casi se duplicó durante el primer semestre de 2024 con respecto al cierre de 2023: se incrementó 98,6% hasta alcanzar $166,54 billones. Ese crecimiento fue resultado de emisiones netas de $17,1 billones (la colocación excedente por sobre los vencimientos de capital del período), ajustes de capital por $64,7 billones (debido a que el grueso de la deuda está indexada) y capitalización de intereses por $0,88 billones. Además, se pagaron intereses en pesos por $870.000 millones.

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El dato más favorable en este aspecto es que hubo una extensión de los plazos de los pasivos del Tesoro. “Al inicio del semestre, la vida promedio de dicha deuda era de 2,14 años. El 88% del capital vencía en el bienio 2024-2025, y 32% durante el primer semestre de 2024. Al finalizar el primer semestre de 2024 la vida promedio de la deuda en pesos ascendió a 2,92 años”, indicó la OPC.

La composición del tipo de instrumentos de la deuda pública pagadera en moneda local varió significativamente en la primera mitad del año, aunque solo hubo una pequeña reducción del porcentaje del stock de títulos con cláusula de indexación, que pasó de representar el 90% del total al 86%. Es que la proporción de deuda a tasa fija pasó de representar el 10% en diciembre de 2023 al 14% el 30 de junio de 2024.

En cambio, sí se dio un desplazamiento importante de títulos atados al tipo de cambio oficial (que ofrecen cobertura contra devaluación) hacia bonos indexados a la inflación. Los primeros pasaron de concentrar el 46% del stock (40% bonos duales y 6% dólar linked) a englobar apenas el 7% del total (6% duales y 1% dólar linked). En cambio, los BONCER incrementaron su participación del 44% al 79%.

Deuda en moneda extranjera

En paralelo, el stock de deuda nominada en moneda extranjera disminuyó u$s9.436 millones (3,6%) entre el 31 de diciembre de 2023 y el 30 de junio de 2024, hasta alcanzar el equivalente a u$s255.045 millones. “La variación se explicó por cancelaciones de capital por u$s25.042 millones, compensadas por desembolsos de préstamos y colocaciones de títulos públicos por un total equivalente a u$s16.923 millones y ajustes de valuación que disminuyeron el stock en u$s1.316 millones”, apuntó la OPC.

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¿Qué sucedió? Primero, el Gobierno tomó financiamiento neto por letras intransferibles del BCRA por u$s1.878 millones: por un lado, renovó una letra que vencía en enero y se colocó otra por un adicional de u$s1.600 millones que se usó para el pago de compromisos del Tesoro en moneda extranjera; por otro lado, durante el semestre se colocaron u$s155 millones por la renovación de los vencimientos de intereses de otras letras intransferibles.

El Gobierno también recibió financiamiento neto del FMI por u$s1.618 millones como resultado de los desembolsos y las amortizaciones del programa acordado, aunque buena parte de eso se destinó a devolverse a la CAF el “préstamo puente” que había otorgado en diciembre para que el país pudiera cumplir con un pago de intereses al Fondo.

Asimismo, el Tesoro le recompró al BCRA tenencias de bonos en dólares por u$s9.726 millones con el parte del financiamiento neto conseguido en las colocaciones de deuda en pesos: el Tesoro compró en febrero tenencias del BCRA de Bonar AL35 por u$s7.596 millones y en mayo de Bonar AL35 y AL29 por u$s1.329 millones y u$s801 millones, respectivamente, que fueron dados de baja de los registros de la deuda pública.

Además, hubo cancelaciones netas de préstamos de organismos internacionales de crédito (excluyendo FMI) por u$s1.800 millones: “se recibieron desembolsos por u$s437 millones y se pagaron amortizaciones por u$s2.237 millones, de las cuales se destaca la del préstamo puente de liquidez de corto plazo de CAF recibido en diciembre de 2023 por u$s960 millones para financiar el pago de servicios de deuda con el FMI”, señaló la OPC.

Finalmente, hubo ajustes de capital de la deuda en moneda extranjera que redujeron el stock en u$s1.316 millones.

Por último, los intereses de deuda en moneda extranjera cancelados en la primera mitad de 2024 totalizaron u$s4.578 millones. Entre ellos, se destacan los pagos de enero por u$s1.541 millones a los tenedores de los bonos Bonares y Globales, emitidos en el proceso de reestructuración de 2020, y las cancelaciones al FMI en febrero y mayo por el equivalente a u$s781 millones y u$s796 millones, respectivamente.

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