El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, advirtió sobre los riesgos de aumentar la emisión monetaria para estimular el crédito y la actividad económica, al considerar que una mayor inyección de pesos no garantizaría una expansión del financiamiento y podría provocar una aceleración de la inflación. Además, anticipó que la economía argentina continuará generando dólares de cara a las elecciones elecciones presidenciales de 2027 y aseguró que el régimen cambiario enfrenta un escenario más favorable que durante los episodios de volatilidad del año pasado.
Durante una exposición ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el funcionario defendió la prudencia monetaria y sostuvo que las entidades financieras ya cuentan con fondos disponibles para otorgar préstamos, por lo que una expansión adicional de la liquidez no necesariamente se trasladaría a una mayor oferta de crédito.
"Si nosotros inyectásemos pesos de más al sistema, no me queda claro que eso incentive a los bancos a que presten más porque ese fondeo ellos ya lo tienen disponible. Sí creo que corremos el riesgo de que la gente vea (en ese escenario) y diga 'acá se viene la que ya viví, mejor me saco los pesos de encima', me caiga la demanda de dinero y me aumenten los precios, que van a impulsar una actividad temporaria que no es sostenible en el tiempo y que va a resultar en un falso movimiento de la actividad, pero en un aumento de la inflación que me va a costar mucho más volver a bajar porque perdí credibilidad", afirmó Bausili.
De esta manera, el titular del BCRA planteó que una recuperación económica impulsada artificialmente mediante una mayor emisión podría resultar transitoria y comprometer el proceso de desinflación. En su análisis, el principal riesgo radica en que los agentes económicos reduzcan sus tenencias de moneda local ante el temor de un nuevo desequilibrio monetario, generando presiones adicionales sobre los precios.
Sus declaraciones llegan en un momento en el que la recuperación de la actividad continúa mostrando dificultades, especialmente en la industria manufacturera, mientras distintos sectores empresariales reclaman mejores condiciones de financiamiento, una reducción de los costos productivos y medidas que permitan recuperar la demanda interna.
Bausili anticipó que la Argentina seguirá acumulando dólares hasta las elecciones de 2027
Otro de los ejes de su exposición estuvo vinculado con las perspectivas cambiarias de cara a las próximas elecciones presidenciales. En ese sentido, Bausili identificó tres diferencias entre el proceso de dolarización registrado durante 2025 y el escenario que podría enfrentar la economía argentina en 2027.
En primer lugar, destacó la posición externa del Banco Central y la cantidad de pesos en circulación. Según explicó, el año pasado la autoridad monetaria enfrentaba un nivel elevado de reservas netas negativas, mientras que el mercado percibía una capacidad limitada para defender el régimen cambiario.
"El año pasado teníamos todavía un nivel de reservas negativas muy grande. El BCRA tenía, por lo menos según la percepción del mercado, una capacidad de fuego limitada para proteger el régimen y teníamos todavía algo de excedente de dinero", recordó.
A diferencia de aquel escenario, consideró que actualmente no existe un desequilibrio monetario de partida que pueda impulsar una dolarización masiva de las carteras.
"¿Puede ser que la demanda de pesos caiga? Puede ser, pero como stock no partimos con un desequilibrio de stock. Y, por el contrario, es una economía que acumuló muchos dólares en este periodo y va a seguir acumulando dólares", sostuvo.
En esa línea, Bausili aseguró que la Argentina continuará generando divisas hasta las elecciones de 2027, independientemente del resultado electoral, al considerar que se trata de un cambio estructural en la capacidad de generación de dólares de la economía.
El tercer factor que destacó fue la experiencia de los inversores durante los episodios de volatilidad cambiaria de 2025, cuando las apuestas por una modificación del régimen o un salto inflacionario no tuvieron el resultado esperado. "En 2025, el mercado testeó la fragilidad del régimen cambiario y monetario y, por primera vez desde 1995, ganó el régimen. En todos los demás eventos donde hubo volatilidad cambiaria en Argentina, cuando el mercado testeó el régimen, ganó el mercado y hubo que cambiar el régimen", afirmó.
Para el funcionario, aquella experiencia modificó los incentivos de los inversores y fortaleció la credibilidad del esquema monetario. "El BCRA que era el único defensor del régimen el año pasado, demostró que con muy poca munición pudo defenderlo. El año que viene vamos a tener mucha más munición que el pasado, con lo cual, es una apuesta más asimétrica", aseguró.
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El presidente del Banco Central también se refirió a las restricciones que todavía permanecen vigentes en el mercado de cambios y a las condiciones necesarias para avanzar hacia una mayor flexibilización.
Según explicó, una de las limitaciones actuales está vinculada con la administración de las posiciones en dólares de las empresas que participan del mercado oficial. El funcionario atribuyó esa restricción a las particularidades del sistema bimonetario argentino, en el que tanto las personas como las compañías pueden mantener cuentas bancarias en pesos y en moneda extranjera.
"Esa restricción existe porque tenemos un sistema bimonetario, porque las empresas y las personas podemos tener cuentas en pesos o en dólares. En Brasil, Colombia o México no hay cuentas en dólares. En esos países lo natural para las personas jurídicas, para las empresas, es manejar su capital de trabajo en moneda local", explicó.
En ese contexto, señaló que la posibilidad de administrar posiciones de liquidez en distintas monedas puede amplificar los movimientos de dolarización y generar una mayor volatilidad cambiaria. Si bien reconoció que mantener esa restricción implica un costo para el funcionamiento de la economía, sostuvo que el Gobierno todavía considera necesario preservar ese mecanismo para limitar fluctuaciones que podrían afectar la estabilidad del mercado.
"Me parece a mí que mientras tengamos un sistema financiero del tamaño que tiene este sistema financiero, donde la canalización del ahorro está por fuera, estamos mucho más expuestos a volatilidad innecesaria por ese tipo de fluctuaciones en manejo de las cajas de las compañías", expresó.