29 de julio 2008 - 00:00

Asesinan a un empresario argentino en Miami

Un argentino de 38 años, miembro de una familia dueña de una cadena de restaurantes de Miami, fue asesinado de un balazo en pecho cuando discutió con un vecino de un condominio de esa ciudad de los Estados Unidos, informaron hoy un medio local y un amigo de la víctima.

Se trata de Maximiliano DeVita, por cuyo crimen fue detenido un anciano de 80 años que admitió ante la policía que la víctima lo insultó que y eso provocó que él se enojara.

Fuentes policiales citadas hoy por el diario Miami Herald informaron que el hecho ocurrió en un condominio ubicado en Harding Avenuie 7600 de South Beach, en dicha ciudad del estado de Florida, en el sureste de los Estados Unidos.

DeVita, quien junto a su familia es dueña de una cadena de restaurantes de comida argentina-italiana muy conocida en todo Miami, era dueño de una propiedad en ese condominio que recientemente había alquilado.

Según las fuentes, el hombre fue hasta ese inmueble la noche del viernes porque el inquilino le había comunicado que un vecino del condominio lo molestaba.

"Este vecino molestaba al no dejar que se mudara", explicó hoy en declaraciones a América Noticias Santiago, amigo de la víctima y que, además trabaja con DeVita.

De acuerdo a la policía local, Valeria, la esposa de DeVita, llevó a su marido hasta el complejo de viviendas para que hablara con el vecino, identificado como Orlando Alonso (80), y luego la mujer siguió con la entrega de comida a domicilio.

"DeVita golpeó a la puerta de Alonso para hablar sobre por qué molestaba a su inquilino", explicó una fuente policial consultada por el Miami Herald.

En ese momento, Alonso, un jubilado sin antecedentes penales en Florida, atendió a DeVita con un revólver calibre 38 en una de sus manos.

Los voceros policiales indicaron que el sospechoso contó luego que DeVita comenzó a insultarlo desde la puerta, por lo que Alonso se volvió hasta un sofá donde apoyó su arma.

Siempre de acuerdo a esa declaración, como el argentino seguía con los insultos, Alonso tomó nuevamente su arma, se le acercó y le efectuó un disparo.

"No salió a defender a nadie ni tampoco lo insultó. Sólo le fue a hablar", sostuvo Santiago.

Tras la agresión, la víctima quedó tendida en el pasillo herida en el pecho, mientras que el sospechoso cerró la puerta de su inmueble sin alertar de lo ocurrido al 911.

Cuando la policía arribó al lugar encontró a DeVita muerto en el pasillo donde halló un reguero de sangre como si la víctima se hubiera arrastrado desde donde cayó baleado.

En ese momento, los efectivos policiales de South Beach detuvieron a Alonso acusado del homicidio de DeVita y le secuestraron el revólver 38 y un casquillo dentro de un cesto de basura del lugar.

Los policías se entrevistaron con otros vecinos del condominio que dijeron que Alonso ya los había molestado a ellos también en ocasiones anteriores.

DeVita y su hermano mayor Leandro se había radicado hace 20 años en la ciudad de New Jersey donde abrieron una pizzería y una década después se mudaron a Miami donde instalaron la cadena de restaurantes "Che Sopranos".

"Trabajan todo el día, Maxi era una persona a la que la quería todo el mundo. Cuando iba por la calle todos los saludaban", expresó Santiago, quien agregó que la esposa de su amigo estaba embarazada del primer hijo de la pareja.

"Se había enterado que iba a ser padre hacía diez días. Y ahora pasó esto. Nadie está preparado para algo así", sostuvo el amigo de la víctima.

Los restos de DeVita eran velados esta tarde hasta las 21 en la funeraria Mason, ubicada en Sixth Avenue 10.300 de Miami.

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