ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de febrero 2007 - 00:00

Berlusconi domado

ver más
Roma (ANSA) - El ex jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi pidió públicamente disculpas a su esposa Veronica Lario, que se las había reclamado ayer a través del diario «La Repubblica», luego de un coqueteo del magnate de las comunicaciones con otras mujeres durante una gala televisiva.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

«Querida Veronica, aquí tienes mis excusas», escribió en una carta pública Berlusconi, de 70 años, a su segunda esposa, pidiéndole que lo perdone y asegurándole su amor.

Durante una gala televisiva unos días atrás, el dirigente opositor italiano flirteó con algunas mujeres, a las que dedicó galanterías y piropos, hasta el punto de que a una le dijo que «si no estuviese ya casado» la desposaría de inmediato, y a otra le comentó que se iría con ella «adonde fuese».

Rompiendo su habitual discreción, la esposa de Berlusconi, de 50 años, ex actriz, escribió una carta al director de «La Repubblica», diario de centroizquierda, en la que reclamó a su marido disculpas públicas por su comportamiento.»

«A mi marido y al hombre público le reclamo públicamente disculpas, no habiéndolas recibido en privado», escribió la esposa del político y magnate de la televisión en una carta abierta publicada ayer en primera página de «La Repubblica».

«Mi marido, refiriéndose a algunas de las señoras presentes, se dejó llevar a consideraciones para mí inaceptables: 'si no estuviese ya casado, me casaría con usted inmediatamente' o 'contigo iría adonde fuese'», subrayó la mujer.

Según Veronica Lario, éstas fueron afirmaciones que dañaron su dignidad, «afirmaciones que por la edad, el papel político y social, el contexto familiar (dos hijos de un primer matrimonio y tres del segundo) de la persona de la que proceden, no pueden ser reducidas a meras manifestaciones bromistas».

De ahí que exigió a Berlusconi disculpas públicas, asegurando que su gesto constituye un «ejemplo para sus hijos»: tanto para las hijas, ya adultas, que de esta forma podían ver cómo una mujer es «capaz de tutelar su propia dignidad», como para el varón, «para que no olvide nunca poner entre sus valores fundamentales el respeto por las mujeres».

En una carta dada a conocer por la tarde, Berlusconi se disculpó con su esposa y habló de sus jornadas «de locos» y de «la responsabilidad continua hacia los demás y hacia sí mismo», lo que abre «espacio a la pequeña irresponsabilidad de un carácter jueguetón y autoirónico y a menudo irreverente».

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias