Las víctimas. La Policía brasileña trabajaba en la noche del sábado en el lugar de los hechos. Una mujer que logró sobrevivir y esconderse llamó a la Policía y logró impedir una tragedia aún peor.
Río de Janeiro - Un hombre armado irrumpió en una fiesta familiar el sábado por la noche, en los festejos por fin de año y mató al menos a 12 personas, entre ellos a su hijo y a su exesposa antes de suicidarse en la ciudad de Campinas, en el sureste de Brasil. Al menos tres heridos anoche se encontraban graves por lo que el número de víctimas fatales podía ascender.
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La Policía del estado de Sao Paulo dijo que el agresor, identificado como Sidnei Ramis de Araújo, de 46 años, llegó en auto a la casa y accedió luego de saltar un muro, antes de comenzar a disparar. Según los investigador habría provocado la masacre por estar molesto por la separación de su exesposa, Isamara Filier, 41, y su hijo João Victor.
Al cierre de esta edición, otras tres personas permanecían hospitalizadas, dijo la Policía, mientras que cuatro salieron ilesas del ataque, entre ellas una que había asistido a la fiesta y pudo esconderse en un baño y llamó a la Policía cuando comenzaron los disparos.
Los sobrevivientes dijeron, según un portavoz de la Policía, que justo antes de la medianoche el atacante saltó una cerca que rodea a la vivienda, irrumpió por la puerta y comenzó a disparar mientras increpaba a Filier por llevarse al hijo de ambos.
Un vecino entrevistado declaró que él y su familia escucharon disparos unos 15 minutos antes de medianoche pero pensaron que eran fuegos artificiales, hasta que uno de los heridos corrió hacia su vivienda, sangrando y pidiendo ayuda. La Policía dijo que Araújo, que según medios locales trabajaba como técnico laboratorista, usó una pistola 9 mm y llevaba munición extra, un cuchillo y explosivos que no especificaron pero que no fueron utilizados durante el ataque.
Los investigadores anoche analizaban los explosivos, un teléfono celular y una grabadora encontrados en un automóvil estacionado fuera de la vivienda, para determinar si Araújo dejó alguna clase de mensaje sobre el ataque.
Por su parte, el presidente de Brasil, Michel Temer, hizo referencia a la masacre en su cuenta de Twitter: "Lamentamos profundamente las muertes ocurridas en Campinas. Manifestamos nuestro pesar junto a las familias. Que 2017 sea un año de más paz".
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