Vecinos de la Capital Federal repitieron anoche un cacerolazo en repudio de las medidas del gobierno para el sector del campo. Aumentó la cantidad de manifestantes de la noche del domingo y una columna marchó por avenida Santa Fe.
Se repitieron ayer los cacerolazos en Barrio Norte en apoyo al sector agropecuario, tal como sucedió el domingo pasado luego del discurso de Alfredo de Angeli, en donde instaba a solucionar el conflicto con el gobierno, pero rechazaba volver a sentarse a dialogar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con más manifestantes que el cacerolazo del domingo, cerca de dos cuadras colmadas de gente en Avenida Santa Fe, a la altura de Callao, fueron el centro de la protesta porteña.
Ancianos, niños y mayoritariamente señoras fueron los que, sujetando una bandera argentina de casi tres metros de largo, decidieron marchar en un principio al Obelisco.
Las ya características ollas y teflones viejos comenzaron a sonar a partir de las 21 en protesta contra las políticas adoptadas por el kirchnerismo, no sólo en el tema retenciones.
Acompañamiento
Con el apoyo de los que elegían manifestarse desde sus balcones, la marcha hubiese sido aún más numerosa, aunque de todas formas no menos de 1.500 personas fueron las que salieron a las calles.
Los bocinazos de los automóviles acompañaban los cánticos que se sumaban a los carteles que mostraban frases tales como «Basta» o «Aguante el campo», quizás en clara referencia a la desafortunada frase de la semana pasada de Cristina de Kirchner, cuando desafió la protesta del agro declarando que tenía «aguante».
Retorno
En tanto, y luego de caminar hasta la Avenida 9 de Julio entre risas, gritos y ruidos metálicos, los caceroleros decidieron no llegar hasta el Obelisco, por lo que definieron finalmente volver al punto de salida.
La convocatoria se originó también en cadenas de mails que circularon por Internet impulsando a manifestarse.
La protesta de ayer se produjo luego de las marchas que tuvieron lugar el fin de semana en distintos distritos del interior del país.
A pesar de la alerta que tienen los movimientos sociales K en torno a las cacerolas porteñas, hasta ahora no se repitió un episodio como el del pasado 25 de marzo, cuando las filas de Luis D'Elía fueron a dispersar de la Plaza de Mayo a quienes habían ido a manifestarse a favor del paro.
Dejá tu comentario