Un hombre fue condenado a prisión perpetua por el secuestro y crimen de Diego Migueles, quien fue asesinado a balazos, en 2008, en la localidad bonaerense de El Palomar, a pesar de que había pagado un rescate por su liberación, informaron fuentes judiciales.
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Se trata de Walter Torres, a quien el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Martín consideró autor de los delitos de "secuestro extorsivo agravado por la participación de tres o más personas y con el resultado doloso de muerte, en concurso ideal con robo doblemente agravado".
Si bien Torres fue el único imputado que llegó al debate, los jueces Eduardo Fratto, Gustavo Varvello y Germán Saint Martín dieron por probado que en el hecho actuaron más personas.
"Agradecemos a los jueces que creyeron, que se preocuparon y vieron que estaba todo demostrado lo que había hecho el fiscal (Jorge) Sica (quien instruyó la causa) en su momento", expresó esta tarde Laura Fernández, hermana de la víctima, tras conocerse el veredicto.
La mujer también agradeció a la fiscal Noemí Carreira, "quien ha llevado adelante este juicio con respeto, que se buscó todo y realmente se llegó a la conclusión de que esta persona (Torres) es una de las que intervino en el asesinato" de su hermano.
Para la hermana de Migueles está claro que "como mínimo hubo dos personas" que participaron en el hecho ya que a la víctima "le dispararon con dos armas diferentes". "A raíz de esto van a caer los que faltan. Sabemos que (Torres) no habló porque especuló hasta último momento en que iba a quedar en libertad. Pero a partir de ahora todo cambia", añadió.
Migueles fue secuestrado la noche del 2 de marzo de 2008, cuando circulaba con una camioneta destinada al reparto a clientes de la parrilla "Víctor" de la localidad bonaerense de Santos Lugares, propiedad de su cuñado.
Tras la captura, los secuestradores se comunicaron con el cuñado de la víctima y le pidieron 30.000 pesos de rescate, pero finalmente aceptaron 6.000 pesos y dijeron que lo iban a liberar.
Sin embargo, la mañana siguiente, Migueles fue hallado asesinado en un terreno situado frente al Colegio Militar de la Nación y a unos 100 metros de la estación de trenes de El Palomar.
En su alegato, la fiscal Carreira recordó que Torres fue detenido un día después del crimen, luego de que otro partícipe del secuestro llamó al servicio de emergencias 911 y confesó a la operadora cómo había ocurrido el hecho y quiénes habían intervenido.
Según se incorporó por lectura en el juicio, el captor explicó que a Migueles lo asesinaron en el marco de una discusión de la banda porque algunos de sus integrantes estaban disconformes con los 6.000 pesos que la familia había pagado como rescate.
En medio de esa pelea, Migueles quiso escapar y fue asesinado por la espalda de tres balazos, uno en el glúteo, otro en la cintura y el tercero detrás de una oreja. Carreira dijo que otra prueba es que cuando fue apresado Torres le dio positivo el "dermotest", un peritaje que se realiza en las manos para determinar si en las últimas horas una persona disparó un arma de fuego.
También se incorporó la declaración del suegro de Matías Díaz, quien estuvo detenido por el caso y luego fue liberado, que dijo que su yerno le contó al otro día del asesinato que el imputado "se había mandado una cagada".
Por su parte, la defensa de Torres había reclamado la absolución al sostener que no intervino en el hecho, que las pruebas reunidas no lo comprometían y se basó en la declaración de una prima del imputado que aseguró que la noche del crimen estuvo en su casa.
En la causa hubo varios detenidos, pero luego fueron liberados por falta de mérito y finalmente sólo hubo pruebas para enviar a juicio a Torres.
Uno de ellos es Nelson Torres, alias "Johnny", hermano de quien fue condenado y un delincuente que se cree que fue quien llamó al 911 y luego murió en un tiroteo con la policía en el barrio Ejército de Los Andes de Ciudadela Norte, conocido como "Fuerte Apache".
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