18 de junio 2004 - 00:00
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• Imputaciones
El único detenido no tiene antecedentes penales y se negó a declarar al ser indagado por el doble secuestro frustrado de dos comerciantes textiles en Garín, informaron fuentes judiciales. Santos, de 29 años, fue imputado por el fiscal Juan José Maraggi, por los delitos de tentativa de homicidio agravado, robo doblemente calificado, privación ilegítima de la libertad, portación ilegal de arma de guerra e incendio intencional. Es que para el fiscal Maraggi, Santos tiró a matar a los dos comerciantes que tenía encerrados en el baúl de un auto para cubrir su fuga y que la Policía no lo persiguiera. Así fue como se originó un tiroteo en el que tres de los cuatro delincuentes lograron fugarse.
Santos fue atrapado, y los comerciantes Edgardo Stambolian y Fernando Trotta, liberados del baúl, donde una bala de la ametralladora que le secuestraron al detenido hirió al segundo.
Los acusados por el secuestro de Cristian les pidieron prestado a los dos comerciantes textiles que llevaban cautivos en el baúl el encendedor con el que prendieron fuego uno de los dos autos con el que fueron a cobrar el rescate por el joven liberado el martes, informaron fuentes judiciales.
El dato surge de las declaraciones ante el fiscal de Zárate-Campana Juan José Maraggi, de Edgardo Stambolian y Fernando Trotta, los dos comerciantes a los que la banda asaltó y encerró en el baúl del Mercedes-Benz en el que circulaban, antes de ir a cobrar a Luján el segundo rescate por Cristian.
Una fuente judicial señaló que «cuando los dos autos llegaron al callejón de la villa Cri Cri, estacionaron el Peugeot 306 a orillas de un arroyo y abrieron el baúl del Mercedes-Benz donde estaban los comerciantes encerrados para hacerles un insólito pedido a sus dos nuevas víctimas».
«¿Tienen un encendedor? ¿Me lo prestan?», les dijo uno de los delincuentes a los dos comerciantes que, sorprendidos, accedieron al pedido, según contó la fuente.
Con ese encendedor, los delincuentes prendieron fuego el Peugeot 306 con el que esa madrugada habían ido a cobrar el segundo rescate por Ramaro en Luján, y luego llegó la Policía.



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