Cientos de fieles aguardan en las inmediaciones del templo.
Como cada año, las puertas del Santuario de San Cayetano de Liniers se abrirán exactamente a las cero de este sábado 7 de agosto para comenzar con las celebraciones del día del Patrono del Pan y del Trabajo, aunque ya hay cientos de fieles apostados en carpas en las inmediaciones del templo.
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Esta vez, el lema elegido para la celebración es "San Cayetano: caminamos con fe pidiendo tu protección".
El sábado, como parte de las celebraciones, la Misa central de la jornada se realizará a las 11 de la mañana y será presidida por el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina.
Luego de la Misa, Bergoglio bendecirá a los fieles y saludará a quienes estén haciendo la fila a la espera de entrar en el Santuario, según se informó.
El jueves pasado se inició la novena dedicada a San Cayetano, con misas a las 19 e intenciones particulares cada día.
Hoy, entre las 16 y las 19, una imagen del Santo recorrerá la fila de los peregrinos que esperan la apertura del templo.
En medio de fuegos artificiales, las puertas del Santuario ubicado en la calle Cuzco al 100 se abrirán a la hora cero del sábado para el ingreso de los peregrinos.
Uno de los obispos auxiliares, junto con el párroco del Santuario, padre Gerardo Castellano, y otros sacerdotes, impartirán la primera bendición del día.
De acuerdo con lo indicado, habrá misas cada hora desde las 4 de la madrugada hasta las 11 (la celebración central), y luego desde las 13:00 hasta las 23 en las horas impares.
Las primeras misas del día serán celebradas dentro del templo, mientras que a partir de las 9 de la mañana, serán oficiadas en el tarimado colocado a tal efecto sobre la calle Cuzco, frente al Santuario.
La misa de las 9 estará presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de la Zona Devoto, monseñor Raúl Martín, indicó la agencia AICA.
También se informó que tanto dentro como fuera del templo se impartirán bendiciones a las personas e imágenes u objetos religiosos desde la medianoche, cada 15 minutos, y también habrá sacerdotes confesando.
Habrá lugares destinados especialmente para las ofrendas, dentro y fuera del templo, las cuales serán recibidas por colaboradores del Santuario identificados con credenciales.
En total, unos 1.150 laicos de todas las edades estarán, con sus credenciales, al servicio del peregrino en la calle y en el Santuario; 100 sacerdotes, diáconos, religiosas y seminaristas, prestarán su servicio en la liturgia y en los grupos de oración; 300 niños y adolescentes del Movimiento Scout repartirán gratuitamente pan, caldo y mate cocido tanto de día como de noche y también organizarán la fila de los peregrinos.
Además, unos 300 jóvenes de las comunidades parroquiales, colegios católicos y de los movimientos de la Arquidiócesis de Buenos Aires, se acercarán por turnos a los que esperan largas horas. Rezarán y compartirán la espera con todos.