La madre de la adolescente habló ante los medios tras conocerse la noticia del crimen.
Los investigadores del crimen de Angeles Rawson, la estudiante secundaria encontrada asesinada en un predio del Ceamse en José León Suárez, confirmaron que no existieron llamadas salientes del teléfono celular de la víctima el día de su desaparición.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Fuentes de la investigación aseguraron que la empresa de telefonía Movistar entregó a los pesquisas un informe en el que asegura que "no existen llamadas salientes" de esa línea y que la totalidad de contactos telefónicos "fueron entrantes" y no fueron atendidos.
De esta manera, la fiscal Paula Asaro, quien está a cargo la investigación del homicidio de Angeles, tiene la certeza que nadie utilizó el teléfono de la adolescente y que no existió ninguna llamada a un banco.
La versión de la llamada a un banco que se extendió durante unos diez minutos la misma mañana en la que desapareció Angeles, el pasado lunes, surgió a través de la propia familia de la chica. La explicación la dio el marido de la madre de Angeles, Sergio "Pato" Otopowski, quien contó a la prensa que esa información se obtuvo la misma noche del lunes, cuando descubrieron que la adolescente había desaparecido.
El hombre contó que un amigo de la familia que tenía una conocida en Movistar le solicitó si podía averiguar si existía algún movimiento en la línea de teléfono de Angeles.
"Una amiga logra comunicarse con Movistar porque tenía un familiar trabajando adentro, le pide si puede averiguar si había alguna llamada y efectivamente había una llamada que se había realizado a media mañana a un banco, primero, y después una recarga al celular de 50 pesos", dijo Otopowski en declaraciones a C5N.
Además, el propio Otopowski explicó que lo de la recarga tenía una explicación concreta, ya que habitualmente era la madrastra, es decir la esposa del padre de Angeles, la que se ocupaba todas las semanas de recargarle su teléfono.
Por eso, durante las primeras horas tras la aparición del cadáver de la adolescente, los investigadores dieron por cierta la versión de las comunicaciones de teléfono de Angeles. Sin embargo, los pesquisas recibieron un primer informe de la empresa Movistar que aseguró que no existieron llamadas salientes de ese teléfono.
Por otra parte, María Elena Aduriz, madre de la adolescente, llegó este mediodía a la sede de la fiscalía de instrucción 35, en el barrio de San Nicolás, para declarar por el crimen de su hija.
La mujer llegó al edificio Tucumán 966, donde funciona la fiscalía que subroga Paula Asaro, acompañada por su madre María Inés y sus hijos Juan Cruz y Jerónimo, para declarar como testigos.
Los últimos elementos recogidos durante las pesquisas realizadas a partir de distintos allanamientos y contradicciones en declaraciones hicieron los investigadores se centraran en el círculo íntimo de la adolescente.
Una de las contradicciones que más llamó la atención es a partir de los dichos del padrastro, Sergio Opatowski, quien afirmó en un principio que la joven nunca regresó a la casa, pero a partir de las filmaciones de un edificio de la misma cuadra, se pudo comprobar que la menor sí lo había hecho.
Ese video -que ya está en manos de la Justicia- determinó que la adolescente había ido con zapatillas blancas a la clase de gimnasia, pero su cuerpo, hallado en un basural del CEAMSE en José León Suárez, tenía una sola zapatilla y de color oscuro.
Entre los elementos personales de Ángeles que la Policía se llevó tras inspeccionar su casa, del barrio de Palermo, estaban las zapatillas topper blancas que tenía cuando volvía de gimnasia.
Asimismo, esas imágenes también sirvieron para confirmar el testimonio de las amigas de la adolescente, que aseguraron que fue a la clase de gimnasia con un morral oscuro que anoche los investigadores encontraron en su casa.
Dejá tu comentario