La Policía cordobesa decidió establecer 40 puestos de control en la capital provincial para evitar que los ciudadanos actúen "por mano propia" contra quienes pudieran ser atrapados mientras cometen delitos.
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"Son 40 controles móviles, que los vamos a ir cambiando de la mañana a la noche, para evitar que la gente haga el trabajo que tiene que hacer la Policía", aseguró esta tarde a la prensa el comisario Julio César Suárez.
El oficial, tras aclarar que para el operativo serán dispuestos 500 miembros de las patrullas móviles y de la Guardia de Infantería, insistió en el mismo concepto: "la gente está cansada de que los `motochorros` hagan lo que quieran. Vamos a hacer lo posible para sacarles las moto a estos tipos".
"Debemos afrontar esta pérdida de valores. Se necesita de una Policía fuerte, que haga el trabajo como corresponde. Esto es lo que vamos a intentar seguir haciendo. El grueso de nuestro personal tiene muchas ganas de cambiar la historia y de tener la confianza de la gente", recalcó Suárez.
Horas antes, al ser consultado sobre los hechos de violencia conocidos durante los últimos días respecto de vecinos ante el accionar de arrebatadores, el fiscal General de Córdoba, Alejandro Moyano, había manifestado: "quiero pedirle a la gente prudencia, que esté tranquila y que confíe en la Policía".
Moyano, tras insistir en que "hay que confiar" en las autoridades, volvió a requerir a la población que "no incurra en conductas denominados `justicia por mano propia`, que siempre acarrean peores consecuencias" que las que se buscan evitar.
El titular del Ministerio Público Fiscal efectuó las declaraciones tras conocerse que esta mañana, en boulevar Las Heras al 600, en la capital cordobesa, vecinos intentaron "linchar" a un joven que, supuestamente, había arrebatado carteras y mochilas de colegiales en la zona.
La intervención de un policía impidió que los vecinos, tras haber golpeado y dado patadas al supuesto arrebatador, colocaran una soga al cuello al joven, como pretendían algunos de los comerciantes de la zona.
Mientras tanto, ayer, un grupo de vecinos del barrio Irupé, de la capital cordobesa, intentaron agredir a un hombre de 30 años, cuando presuntamente pretendía asaltar a una nena de 12 años, según informaron fuentes policiales.
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