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24 de noviembre 2010 - 11:37

Crimen de Villa Madero: reconocen a sospechoso y seguirá detenido

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Javier Lozano, el policía asesinado.
Un joven con antecedentes penales quedó formalmente detenido como imputado del crimen del cabo primero de la Policía Federal Javier Lozano, cometido el lunes en la localidad bonaerense de Villa Madero, luego de haber sido reconocido por tres de los testigos del hecho.

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Fuentes judiciales y policiales informaron que el sospechoso, identificado como Osvaldo Andrés Fleitas Gómez (27), fue reconocido como uno de los delincuentes que cometieron el asalto a una pizzería, durante el cuál asesinaron al suboficial de cinco balazos.

La rueda de personas fue realizada a pedido de la fiscal de la causa, Celia Cejas Martín, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Departamento Judicial La Matanza.

Antes de la diligencia, efectuada en la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) La Matanza y de la que participaron cinco personas, el acusado se había negado a declarar en su indagatoria ante la instructora judicial.

Los tres testigos que reconocieron a Fleitas Gómez estaban en la cuadra de la pizzería y lo vieron cuando huía, mientras que no lo pudieron individualizar el pizzero, debido a que estaba en el fondo del local, y una mujer, porque quedó en estado de shock.

Según las fuentes, a partir de los elementos reunidos, la fiscal pidió la detención formal del acusado que luego fue otorgada por la jueza de Garantías 1 de La Matanza, Mary Castillo.
La fiscal y la jueza le imputan los delitos de "robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio calificado por la condición de funcionario de una fuerza de seguridad de la víctima", precisaron los voceros judiciales.

Fuentes de la investigación precisaron que se detuvo al sospechoso en base a testimonios y en su casa de la villa "La Jabonera" se secuestraron ropas como las descriptas por testigos -remeras y bermudas negras- que estaban húmedas, por lo que se analiza en laboratorio si están manchadas con sangre y fueron lavadas.

Los mismos informantes señalaron que la pesquisa continúa para identificar y localizar a un segundo delincuente que participó del crimen del cabo Lozano.

En tanto, durante el velatorio de Lozano, realizado en una cochería de avenida Córdoba al 3500, en el barrio porteño de Palermo, el jefe de la Policía Federal, comisario general Néstor Vallecca, dijo que el aprehendido había estado preso días atrás.

"Hace menos de un mes fue detenido en la Capital Federal por un hecho grave de robo a mano armada y ya estaba en libertad", precisó Vallecca.

Además de Vallecca, en el velatorio del cabo asesinado estuvo presente el jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, ya que el padre de Lozano fue miembro de esa fuerza y pidió especial autorización para despedir a su hijo vistiendo el uniforme reglamentario.

Paggi se mostró apesadumbrado por lo ocurrido y dijo que su presencia allí obedecía a que ambas fuerzas "comparten jornadas cotidianas de trabajo".

"Esta es la lucha de la policía, son nuestros mártires sociales, con orgullo lo digo, esta es la mejor demostración de nuestra lucha contra la delincuencia, no tenemos otra opción que estar acá y hacernos presentes, compartiendo este dolor con nuestros hermanos de la Policía Federal", expresó.

Por su parte, Vallecca calificó como "descerebrados" a los autores del crimen y consideró que "habrá que hacer un replanteo general y primero que nada reconocer que lo que está en crisis es la primera institución: la familia".

Durante el velatorio, la hermana del policía asesinado, Paula, reiteró que a Javier "lo acribillaron, lo asesinaron, le pegaron un tiro y jugaron con él".

La mujer pidió perdón a familiares de victimas por no haberse involucrado más cuando vio casos como estos por televisión.

"Pido perdón a todas las madres por no haberme involucrado más cuando lo veía por la televisión porque ahora entiendo el dolor en la mía propia, en mi madre", expresó llorando, al tiempo que pidió "que los asesinos se pudran en la cárcel".

También el padre de la víctima, el retirado suboficial mayor de la policía bonaerense Eduardo Lozano, dijo que va a seguir luchando contra la delincuencia: "Voy a llegar hasta lo último por honor a mis nietos, a mi nuera y a mi familia".

Lozano (34), quien cumplía funciones como custodio del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y estudiaba arquitectura, fue asesinado el lunes cuando estaba junto a su mujer embarazada y se detuvo a comprar pizza en el local "El Buen Sabor", ubicado en Loyola y avenida Crovara, en Villa Madero.

Cuando entró solo a comprar, dos jóvenes ingresaron con fines de robo al comercio y amenazaron a todos los presentes, entre ellos a los dueños y a tres o cuatro clientes.

Aparentemente, Lozano se identificó como policía y pretendió resistir el robo, por lo que se trenzó en lucha con uno de los asaltantes y fue acribillado de cinco tiros, dos en la cabeza y tres en el pecho.

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