11 de enero 2005 - 00:00

Cromagnon: chica de 19 años vivía, pero casi va a la morgue

Cecilia Reale
Cecilia Reale
Una joven de 19 años, víctima de la tragedia de Once, fue dada por muerta y colocada junto a otros cadáveres en el depósito de un hospital porteño hasta que unos médicos notaron que tenía pulso y evitaron justo a tiempo su ingreso en la morgue.

Pese a las dudas que este hecho puede generar en familiares de otras víctimas del incendio, la familia de la chica aclaró ayer que no tiene previsto radicar una denuncia porque lo más importante es que su hija está viva.

Cecilia Reale fue una de las tantas víctimas que los bomberos sacaron la noche del 30 de diciembre de República de Cromagnon.

Los médicos de emergencia que la atendieron la dieron por muerta, por lo que colocaron su cuerpo entre todos los fallecidos. «Mi mamá fue al hospital Penna después de que la llamaron por teléfono desde ese centro asistencial para comunicarle que Cecilia estaba siendo atendida en el quirófano», contó Mariano Reale, hermano de Cecilia.

Indicó además que allí «los propios médicos le comentaron todo lo sucedido y le dijeron que Cecilia había sido sacada de entre los muertos que estaban en el depósito del hospital».

El hermano destacó, además, que «esto fue producto de la confusión que se vivió en ese momento, ya que los médicos que sacaban víctimas del boliche Cromagnon no se dieron cuenta y colocaron a Cecilia entre todos los muertos».

«Según le dicen a mi mamá, así llego al hospital, por lo que fue colocada en el depósito lista para llevarla a la morgue, pero cuando los médicos la toman de las muñecas para ingresarla en la bolsa, notan que tiene pulso», dijo el familiar.

Mariano aseguró:
«Cecilia nos contó que sentía que la levantaban de los brazos y de las piernas pero no tenía fuerzas para reaccionar, estaba inmóvil. Fue un verdadero milagro porque si entraba en esa bolsa, hoy la estaríamos velando».

Pedro Saposnick
, director del Hospital Penna, aseguró que «la joven ingresó viva a la guardia entre las 23 y la medianoche del 30 de diciembre. Fue la octava o novena persona que entró, así está anotado en el libro de guardia».

«Fue colocada en una camilla del quirófano de la guardia y allí fue atendida por una médica y por su madre, que estaba con ella. Luego la pasaron a una cama de observación y, al otro día, fue derivada a una clínica privada de la UOCRA, por lo que salió de este hospital a las 18 el 31 de diciembre», afirmó el médico.

Saposnick dijo no conocer cómo llegó la joven al quirófano pero manifestó que en ese momento «había 14 cuerpos en el depósito del hospital, que estuvieron separados de los heridos que iban llegando continuamente». «Esa noche tuvimos que atender a 81 jóvenes, por lo que no alcanzaban los lugares en el hospital», dijo el director del Penna. Agregó, además, que «la primera noticia que tenemos de esto es por los medios, atendimos a 81 personas y ninguna se murió en el hospital. De todas formas, estamos haciendo una investigación interna dentro del establecimiento, y la Policía investiga de oficio».

Cecilia Reale es fanática de la cumbia, pero había ido al recital de Callejeros para acompañar a su novio y animarlo, ya que se le había muerto la madre hacía pocos días. «Ahora ella pregunta en forma constante por Maxi, quien no figura entre los fallecidos ni entre los internados. La familia de él todavía no lo reconoció», dijo Mariano.

Cecilia planeaba presentar a su novio a su papá el viernes al mediodía, contó el hermano. «Mi papá no conocía al novio de mi hermana y ahora sólo lo puede conocer por fotos», acotó.

La joven se encontraba ayer internada en una clínica privada de la UOCRA en la localidad de Martín Coronado y
está «dañada psicológicamente», según indicaron médicos que la atienden. Marta, la madre de Cecilia, aclaró que lo más importante para ella tras el confuso episodio -en el que le avisaron que su hija fue dada por muerta cuando en realidad tenía pulso-es que la chica esté con vida y que se recupere de lo traumático de lo sucedido. «Cecilia nació de nuevo, eso es lo que vale», dijo Marta desde el hospital de Martín Coronado.

• Llamado

La mujer contó que en la mañana del 31 de diciembre una persona que no se identificó la llamó a su celular para decirle que su hija estaba en Cromagnon y que la habían internado en el Penna. «Cuando la fui a buscar al Penna, la busqué sala por sala y la encontré en una cama con oxígeno, suero, muy hinchada, desnuda. Le hablé y me conoció», recordó con la voz quebrada.

En ese momento, rememoró, «regresé a casa y recibí otro llamado en el que me dicen que mi hija nació de nuevo porque había estado en el piso al lado de los que estaban muertos y que un enfermero del hospital se dio cuenta de que estaban por llevarla a la morgue y que tenía pulso».

Cecilia trabaja en un taller de costura y en sus ratos libres se dedica al boxeo. «Es una chica muy fuerte», expresó su madre.

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