Una médica anestesióloga fue detenida este lunes en Castelar acusada de sustraer fármacos del Hospital Municipal Dr. Bernardo A. Houssay de Vicente López, en una causa que se investiga en el marco del escándalo de las denominadas “propofest”. Durante el allanamiento en su vivienda, la Policía Federal secuestró ampollas y restos de medicación sensible.
La profesional fue identificada como Florencia Amaya, de 34 años, y quedó imputada por defraudación por administración fraudulenta, tenencia de estupefacientes y falsificación de instrumento público. La investigación está a cargo de la fiscal Marcela Semería, quien impulsó el operativo a partir de una denuncia presentada por las autoridades del centro de salud.
En la vivienda de la acusada, los efectivos encontraron muestras de psicofármacos y analgésicos, entre ellos envases rotos de fentanilo, midazolam y medicación antipsicótica.
El caso comenzó a tomar forma a mediados de marzo, luego de la alerta de un farmacéutico del hospital. A partir de esa advertencia, el Municipio de Vicente López formalizó una denuncia penal por el retiro irregular de insumos médicos.
Cómo detectó el Municipio de Vicente López el faltante de medicamentos
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el episodio investigado ocurrió el 12 de febrero, cuando la médica se presentó en la farmacia del Hospital Houssay con una receta apócrifa para retirar dos frascos de fentanilo y uno de midazolam.
La maniobra quedó expuesta cuando las autoridades verificaron que la paciente consignada en el formulario nunca había sido atendida ni internada en la institución.
Además de la revisión documental, el Municipio aportó imágenes de las cámaras de seguridad, que permitieron seguir los movimientos de la anestesióloga dentro del hospital. Según indicaron, durante el allanamiento también hallaron fentanilo y otras drogas provenientes de otros centros de salud, por lo que sospechan que la maniobra se repetía en distintos establecimientos.
Desde la comuna remarcaron que la profesional no integra la planta municipal, sino que prestaba servicios a través de una contratación externa con la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), entidad encargada de designar a estos especialistas.
La maniobra con recetas falsas que terminó con la detención
Una directiva del hospital explicó ante la Justicia cómo funciona el circuito de control de estos medicamentos y cuál fue la inconsistencia que hizo caer la maniobra.
“Voy a explicar el circuito. Existen dos libros. Un libro diario, que es de psicofármaco y estupefaciente y otro libro de contralor de estupefaciente”, declaró la testigo.
El fraude se descubrió cuando el farmacéutico intentó validar la orden en el sistema y no encontró registro de la paciente.
“En el primer libro la profesional se retira con las ampollas y el farmacéutico busca en el sistema la paciente de la orden y no pudo hallarla”, relató la autoridad hospitalaria.
Según la imputación, la médica incluso elaboró una coartada familiar para justificar la extracción de los sedantes. El expediente sostiene que “suscribió falsamente una orden médica” donde dejó asentada una cirugía inexistente a nombre de su madre.
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