13 de septiembre 2012 - 23:56
Dos detenidos por el caso de la mujer decapitada
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Solange Aguirre
El domicilio de la calle Peñaloza es el lugar donde Fuenzalida realizó el martes un allanamiento en búsqueda del celular de la víctima y de un teléfono celular desde donde se envió un mensaje a la madre de Solange que decía: "Soy yo, estoy bien. Cuidá a los chicos. No me busques".
El mensaje fue emitido desde la antena de telefonía móvil que cubre la zona de la casa de los sospechosos. Ni el teléfono de Solange, ni el aparato del mensaje fueron hallados, pero los investigadores encontraron en un bolsillo del pantalón de Reynoso hijo el "chip" (tarjeta SIM) de la línea desde donde se envió el SMS a la madre de Solange.
De la casa de los Reynoso, el fiscal se llevó para análisis periciales algunos cuchillos, ropas y una caja y un bolso de pesca que podrían ser clave, ya que, según los investigadores, el lugar donde el sábado apareció el cadáver decapitado de Solange es un sitio donde Reynoso solía ir a pescar.
Tanto el allanamiento como una serie de intervenciones telefónicas considerados clave por el fiscal y la policía, fueron autorizados por el juez de Garantías de San Isidro Rafael Sal Lari, quien ahora deberá definir si convierte la aprehensión de los Reynoso en detención.
Fuentes judiciales aclararon que el fiscal Fuenzalida decidió detener de urgencia a los Reynoso ante un riesgo de fuga. Los voceros también explicaron que el fiscal recién pudo hacer las detenciones hoy a la mañana, luego de que anoche, a su regreso de Entre Ríos, la madre de Solange declarara en su causa que reconoció el cadáver decapitado como el de su hija, ya que el juez entrerriano no le había enviado a Fuenzalida esas actuaciones.
La clave del reconocimiento fueron tatuajes que la víctima tenía en uno de sus hombros con las iniciales de los nombres de sus dos hijos, "A" y "L", pese a que esa zona había sido tajeada con la clara intención de dificultar la identificación. Aguirre era madre de dos niños, un varón de 5 años y la niña, hija de Reynoso, que el lunes cumplió 2.
La joven fue vista por última vez el 5 de este mes a las 19.46 cuando quedó grabada por una cámara de seguridad comprando cigarrillos en un supermercado de dueños chinos sobre la ruta 9, de Benavídez, y luego se fue al comercio de Alejandro Reynoso.
La madre de Solange declaró en la causa que aquel miércoles su hija le dijo que además de ir a comprar cigarrillos, iba a aprovechar para ir a hablar con el padre de su hija.
El pollero también declaró como testigo antes de ser detenido y en ese momento le reconoció al fiscal Fuenzalida que Solange fue a visitarlo esa tarde, explicó que de uno de sus locales se fueron en auto hasta el otro, que allí charlaron de asuntos personales y luego la chica se retiró por sus medios.
El sábado, cuatro pescadores paraguayos hallaron el cuerpo que finalmente fue reconocido ayer como el de Solange. El cadáver estaba semienterrado, completamente desnudo, decapitado, con las yemas de sus dedos seccionadas y con heridas cortantes en un hombro y en la espalda.
Según la autopsia realizada en la morgue judicial de Gualeguaychú, el crimen se produjo entre 12 y 24 horas antes de ser hallado el cadáver, la víctima tenía vaciado el estómago y presentaba una pronunciada dilatación en el ano de unos ocho centímetros.



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