13 de septiembre 2012 - 23:56

Dos detenidos por el caso de la mujer decapitada

Solange Aguirre
Solange Aguirre
Un comerciante y su hijo fueron detenidos por el crimen de Solange Aguirre, la joven desaparecida en la localidad bonaerense de Benavídez que fue hallada decapitada en Entre Ríos, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Alejandro Reynoso (38) y de su hijo Sergio (19), quienes fueron aprehendidos por orden del fiscal de San Isidro Marcelo Fuenzalida, a cargo de la investigación de la desaparición de la víctima desde el miércoles de la semana pasada.

Reynoso es un comerciante, dueño de dos pollerías en Benavídez que nunca convivió con Solange pero le dio empleo y tuvo con ella una hija, y desde el principio de la investigación fue señalado por la familia de la víctima como el principal sospechoso.

La principal hipótesis de la investigación es que Reynoso pudo haber asesinado a Solange por los reclamos económicos que ésta le hacía para que se hiciera cargo de su hija, quien no estaba reconocida por el padre ni lleva su apellido.

La detención fue concretada por el fiscal y efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, en el domicilio de los sospechosos, ubicado en la calle Peñaloza 1992, de Boulogne, partido bonaerense de San Isidro.

Padre e hijo fueron apresados en la vía pública cuando salían de la casa y quedaron a disposición de Fuenzalida, quien los indagará en la Fiscalía Especializada en Investigaciones de Trata de Personas y Delitos Conexos de San Isidro, ubicada en la calle Ituzaingó 194.

El domicilio de la calle Peñaloza es el lugar donde Fuenzalida realizó el martes un allanamiento en búsqueda del celular de la víctima y de un teléfono celular desde donde se envió un mensaje a la madre de Solange que decía: "Soy yo, estoy bien. Cuidá a los chicos. No me busques".

El mensaje fue emitido desde la antena de telefonía móvil que cubre la zona de la casa de los sospechosos. Ni el teléfono de Solange, ni el aparato del mensaje fueron hallados, pero los investigadores encontraron en un bolsillo del pantalón de Reynoso hijo el "chip" (tarjeta SIM) de la línea desde donde se envió el SMS a la madre de Solange.

De la casa de los Reynoso, el fiscal se llevó para análisis periciales algunos cuchillos, ropas y una caja y un bolso de pesca que podrían ser clave, ya que, según los investigadores, el lugar donde el sábado apareció el cadáver decapitado de Solange es un sitio donde Reynoso solía ir a pescar.

Tanto el allanamiento como una serie de intervenciones telefónicas considerados clave por el fiscal y la policía, fueron autorizados por el juez de Garantías de San Isidro Rafael Sal Lari, quien ahora deberá definir si convierte la aprehensión de los Reynoso en detención.

Fuentes judiciales aclararon que el fiscal Fuenzalida decidió detener de urgencia a los Reynoso ante un riesgo de fuga. Los voceros también explicaron que el fiscal recién pudo hacer las detenciones hoy a la mañana, luego de que anoche, a su regreso de Entre Ríos, la madre de Solange declarara en su causa que reconoció el cadáver decapitado como el de su hija, ya que el juez entrerriano no le había enviado a Fuenzalida esas actuaciones.

La clave del reconocimiento fueron tatuajes que la víctima tenía en uno de sus hombros con las iniciales de los nombres de sus dos hijos, "A" y "L", pese a que esa zona había sido tajeada con la clara intención de dificultar la identificación. Aguirre era madre de dos niños, un varón de 5 años y la niña, hija de Reynoso, que el lunes cumplió 2.

La joven fue vista por última vez el 5 de este mes a las 19.46 cuando quedó grabada por una cámara de seguridad comprando cigarrillos en un supermercado de dueños chinos sobre la ruta 9, de Benavídez, y luego se fue al comercio de Alejandro Reynoso.

La madre de Solange declaró en la causa que aquel miércoles su hija le dijo que además de ir a comprar cigarrillos, iba a aprovechar para ir a hablar con el padre de su hija.

El pollero también declaró como testigo antes de ser detenido y en ese momento le reconoció al fiscal Fuenzalida que Solange fue a visitarlo esa tarde, explicó que de uno de sus locales se fueron en auto hasta el otro, que allí charlaron de asuntos personales y luego la chica se retiró por sus medios.

El sábado, cuatro pescadores paraguayos hallaron el cuerpo que finalmente fue reconocido ayer como el de Solange. El cadáver estaba semienterrado, completamente desnudo, decapitado, con las yemas de sus dedos seccionadas y con heridas cortantes en un hombro y en la espalda.

Según la autopsia realizada en la morgue judicial de Gualeguaychú, el crimen se produjo entre 12 y 24 horas antes de ser hallado el cadáver, la víctima tenía vaciado el estómago y presentaba una pronunciada dilatación en el ano de unos ocho centímetros.

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