Un empresario que fue secuestrado por la banda de captores de Cristian Ramaro, y que fue liberado en Garín tras un tiroteo en el que resultó herido, dijo ayer que la odisea que vivió fue «una experiencia aterradora», que al ser baleado pensó que se moría, y agradeció a la Policía porque «le salvó la vida».
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«Fue una experiencia aterradora, muy aterradora. Lo único que quiero rescatar es lo de la Policía, lo de la gente de la villa que nos dio una mano en todo lo que pudo, y lo del personal de la salita de guardia donde me atendieron en Garín», afirmó Fernando Trotta.
El empresario de 40 años, que fue secuestrado junto a su amigo Edgardo Stambolian, relató que todo el drama se inició cuando tres delincuentes lo interceptaron mientras circulaban en un Mercedes-Benz, tras salir de un restorán de San Fernando. «No sé la manera habitual que tienen de secuestrar, pero a nosotros nos cruzaron un coche, se bajaron, no sé si dos o tres, para mí eran 100 armados, muy armados, nos metieronen el auto y después lo que ya se conoce», explicó Trotta.
Y continuó con el relato: «Nos metieron atrás, después nos pasaron al baúl, y ahí empezó el periplo éste que hasta ayer no tenía sentido».
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