Las inundaciones vinculadas al fenómeno del Súper Niño provocaron un aumento de los rescates de animales silvestres en el Litoral, donde serpientes, yacarés, mamíferos y aves comenzaron a aparecer en zonas pobladas. En Corrientes y Misiones, los especialistas advirtieron sobre los riesgos de acercarse a ejemplares que llegan exhaustos a la costa mientras buscan sobrevivir al avance del agua.
El desborde de los ríos y arroyos empujó a numerosas especies fuera de sus hábitats habituales, en busca de tierra firme. Entre ellas se encuentran yararás, víboras de cascabel, carpinchos, corzuelas, guazunchos y tatúes. Aunque no se reportaron ataques generalizados, los rescatistas remarcaron que los animales pueden reaccionar si se sienten amenazados.
Serpientes y yacarés, entre las especies que generan preocupación
Uno de los principales focos de atención son los ofidios, que pueden ocultarse entre la vegetación o en pequeños recovecos y pasar inadvertidos. Esta situación aumenta el riesgo de mordeduras, especialmente entre quienes viven cerca de los ríos y suelen caminar descalzos o con ojotas.
Los yacarés también avanzaron hacia sectores poblados de Corrientes junto con la crecida. Frente a este escenario, las autoridades recomendaron no acercarse ni intentar tocar a ningún animal silvestre, incluso si parece inofensivo, y dar aviso a la Policía o a los equipos especializados.
La costanera de la ciudad de Corrientes se convirtió en uno de los lugares donde se registraron apariciones de fauna desplazada por la corriente del Paraná. Durante los últimos días, efectivos policiales y personal de Prefectura rescataron dos guazunchos en el sector sur del paseo. A la altura de la calle Pellegrini, también pusieron a resguardo un tatú mulita que había llegado nadando hasta la costa.
En el mismo sector encontraron una serpiente de cascabel y una pollona azul con lesiones en una de sus alas. Esta ave suele habitar ambientes costeros con vegetación acuática, pero las inundaciones la llevaron a buscar refugio en patios de viviendas.
Se duplicaron los rescates de animales silvestres
El Centro de Conservación Aguará, en Corrientes, registró un aumento significativo en el ingreso de fauna silvestre a raíz de las inundaciones. Actualmente, más de cien animales permanecen en rehabilitación, entre ellos 53 crías de comadrejas huérfanas, además de monos, ciervos, ciervos de los pantanos y distintas especies de aves.
Aunque durante la primavera suele aumentar la llegada de ejemplares al centro, el desborde de los ríos intensificó los rescates y desplazó a numerosos animales hacia zonas costeras y urbanas. Muchos llegan exhaustos y estresados tras ser arrastrados por la corriente, mientras buscan tierra firme para sobrevivir.
Ante esta situación, los especialistas recomendaron no acercarse, tocar ni alimentar a los animales silvestres, y mantener a los perros con correa durante los paseos para evitar ataques a la fauna autóctona. También pidieron dar aviso a las autoridades o a los equipos de rescate para que intervengan de manera segura.
Un adolescente fue mordido por una serpiente de cascabel
Uno de los episodios más graves ocurrió en Goya, Corrientes, donde un adolescente de 15 años sufrió la mordedura de una serpiente de cascabel mientras participaba del arreo de ganado desde las islas. El joven permanecía internado en terapia intensiva por fallas orgánicas provocadas por el veneno.
En Misiones, el comisario inspector Alfredo Maximiliano Jaques, jefe de la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales de la Policía provincial, describió un incremento de animales desorientados por el desborde de ríos y arroyos. También advirtió que las lluvias intensas y el granizo provocaron la rotura de nidos, lo que elevó los rescates de pichones y pequeños teros.
Los ejemplares rescatados son derivados a tres centros de conservación distribuidos en el sur, centro y norte de Misiones. Si bien las áreas anegadas en esa provincia son menores que las de Corrientes, el avance del agua sobre las islas y los campos continúa obligando a la fauna autóctona a desplazarse para encontrar refugio.