A través de la Resolución 565/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó un aumento del 565% en la tasa de seguridad de la aviación, una medida que tendrá impacto directo sobre el valor final de los pasajes aéreos.
La disposición, que lleva la firma de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Susana Monteoliva, entrará en vigencia el próximo sábado 27 de junio y modifica el cargo destinado a financiar las tareas de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
En los vuelos de cabotaje, la tasa pasará de los actuales $260 a $1.725 por pasajero, luego de permanecer congelada desde enero de 2023.
Para los vuelos regionales e internacionales, en tanto, el valor continuará fijado en u$s1,40, aunque el recargo seguirá aplicándose sobre todos los pasajeros que embarquen en servicios regulares desde aeropuertos integrados al Sistema Nacional de Aeropuertos.
El argumento oficial detrás del aumento
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Desde el Gobierno explicaron que la actualización responde al incremento de los costos operativos que enfrenta la PSA para garantizar la seguridad de la aviación civil.
Según señala la resolución, el objetivo es mantener una "razonable correspondencia" entre el costo real del servicio y el tributo que lo financia. La tasa fue creada en 2006 para sostener las tareas de prevención frente a posibles actos de interferencia ilícita en el sistema aeronáutico.
"Los sujetos alcanzados por la Tasa de Seguridad de la Aviación serán únicamente los pasajeros que embarquen en vuelos internacionales, regionales y/o de cabotaje de aeropuertos o aeródromos pertenecientes al Sistema Nacional de Aeropuertos", establece el texto oficial.
La medida llega en un momento en que muchos viajeros comienzan a planificar sus vacaciones de verano y representa el segundo incremento vinculado al transporte aéreo en pocos meses.
En mayo, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ya había aplicado una fuerte actualización de otra tasa aeroportuaria. En aquel momento, el aumento más pronunciado se registró en los vuelos de cabotaje, donde el cargo pasó de $20 a $6.500 por pasajero.
Para los vuelos regionales, la tasa subió de u$s4,42 a u$s5, mientras que en los servicios internacionales pasó de u$s8 a u$s9.
Desde la ANAC habían argumentado que esos recursos permitirían reforzar áreas consideradas estratégicas del sistema aeroportuario, incluyendo obras de infraestructura, renovación tecnológica, modernización de los sistemas de navegación aérea y el fortalecimiento del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, una de las áreas clave para la seguridad operativa de los aeropuertos.