Mark S. Hess es jefe de Relaciones Públicas del Centro Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. Asumió a su actual cargo en enero de 2003 luego de ser jefe suplente desde el año 1997. Hess trabaja desde hace más de 30 años en la NASA, donde comenzó como pasante en la oficina de información pública del Centro Espacial Kennedy en el año 1976.
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En diálogo con BuenosAiresHerald.com, Hess comento que los astronautas en la misión Apollo XI tenían que ocuparse de cosas complicadas como poner gente en otro cuerpo celestial, y sobre todo, traerlos de vuelta sin contratiempos.
Periodista: ¿Como se vive en la NASA el 40 aniversario del alunizaje?
Mark S. Hess.: El primer alunizaje fue un hito tan importante para la NASA y para los Estados Unidos que el hecho de poder recordar ese momento es una experiencia muy conmovedora para las personas que trabajaban aquí, pero también lo es para aquellos de nosotros que trabajamos actualmente en la NASA, que somos jóvenes y éramos estudiantes en esa época. Fue un evento mundial; mucha gente lo siguió y se interesó por él. Tiene la capacidad de retrotraernos a ese momento y a ese entusiasmo, así que estar involucrado fue una experiencia realmente gratificante.
P.: ¿Cuál es su opinión respecto a las teorías conspirativas que sugieren que el alunizaje nunca existió?
M.S.H.: Si trabajaste en una organización como la NASA, te das cuenta de que hay muchos escépticos fuera de la institución. Personalmente no lo entiendo. No sé de dónde sale; no sé por qué la gente no está dispuesta a creer que los seres humanos sean capaces de llevar a cabo increíbles logros científicos y tecnológicos. Existen ejemplos de grandes hitos a lo largo de la historia del hombre: las pirámides de Egipto y las pirámides en México, el monumento Stonehenge en Inglaterra, Machu Pichu en Perú. Son cosas que se realizaron en un momento en el cual no entendemos cómo pudieron ser hechas, y aun así hay gente escéptica respecto a la llegada del hombre a la luna. No lo entiendo, sé que hay personas que piensan así, pero todo eso reduce los logros que puede alcanzar la mente humana.
P.: ¿La NASA está trabajando en algún proyecto relacionado con la luna?
M.S.H.: El mes pasado lanzamos un satélite que mapea la luna minuciosamente, y nos dará información respecto a dónde se encuentran los mejores lugares donde podríamos poner astronautas con estaciones fijas, un lugar para aprender cómo vivir de los recursos lunares e informarnos sobre cómo realizar viajes más lejos en el espacio. Creo que nuestro próximo destino es Marte, que está mucho más lejos; los retos de llevar y traer gente son mayores en comparación con la luna. Se puede ir y volver de la luna en un par de días, mientras que en el caso de Marte estamos hablando de años, así que la luna es un buen lugar para estudiar todo esto antes del próximo gran paso. El satélite está mapeando la luna y tomando con sumo detalle cada medida de la topografía lunar, sus recursos naturales, y nos ayudará a determinar a dónde deberíamos ir de aquí al año 2020.
P.: Si la NASA tuviera que volver a llevar a cabo la misión Apollo XI, ¿Qué cosas se harían de forma diferente?
M.S.H.: No creo que se hiciera nada de manera diferente. El programa fue diseñado de manera tal que la siguiente misión fuera de hecho más desafiante. Fueron a diferentes lugares, a áreas más interesantes de la luna. Creo que el programa tuvo el enfoque adecuado, que consistía en adquirir confianza en el sistema para aumentar los desafíos de las misiones siguientes y, de hecho, para el momento en que se llevó a cabo la última misión lunar, los astronautas podían utilizar un vehículo - similar a un buggie, un todoterreno - lo que les permitía explorar regiones mas amplias. Cada paso en el proceso implicaba un desafío más grande.
P.: ¿Cuál fue el desafío primordial de la Misión Apollo XI? M.S.H.: La tecnología fue el reto principal. Ahora damos por sentado las computadoras e Internet, pero eso no existía en el año 1969. Las computadoras que se utilizaban hacían mucha parte del trabajo, nuestras laptops quizás sean más potentes que un cuarto lleno de computadoras en ese momento; eso lo damos por hecho hoy en día. Tenían que ser muy conscientes respecto a cosas como el peso de aquello que ponían en la luna. Sólo podían llevar aquello que fuera necesario, nada que no fuera primordial. Tenían que ocuparse de cosas complicadas como poner gente en otro cuerpo celestial, y sobre todo, traerlos de vuelta sin contratiempos. La sonda era la pieza de maquinaria más compleja: era a la vez un cohete espacial y una sonda. Los trajes que usaban los astronautas tenían que protegerlos del medio ambiente, de la ausencia de atmosfera, etc.; todas esas cosas fueron los desafíos. Además tenían que considerar de manera muy cuidadosa la órbita de la Tierra y de la luna. Y como están en constante movimiento, es necesario predecir dónde estará la luna cuando llegues allá. Tenían que trazar la trayectoria y poner y mantener las cosas en órbita con computadoras de ese entonces a las que hoy en día miramos, y realmente no entendemos cómo lo hicieron.
P.: ¿Cómo ha cambiado el apoyo gubernamental hacia la NASA a través de la historia? ¿Qué esperan del gobierno de Barack Obama?
M.S.H.: Creo que el apoyo de distintos gobiernos, incluyendo el actual, ha sido muy bueno porque siempre tenemos que ubicarnos dentro del marco de las metas y objetivos más grandes del país. El apoyo fue constante a través de los años. La NASA alcanzó logros utilizando un pequeño porcentaje del presupuesto federal, que es una suma razonable dadas las prioridades del país. Creo que hicimos un buen trabajo con ese dinero.
Respecto a los tapes de video de la misión Apollo XI que fueron regrabados, ¿por qué se re-utilizaron esas cintas, sabiendo que se estaba frente a un evento histórico?
En ese momento, no se sabía que esas cintas tendrían el significado histórico que hoy tienen. Pienso en nombre de todos, que no nos ponemos a pensar si lo que hacemos hoy será importante dentro de 40 años. En ese momento, no tiraron las cintas, las volvieron a usar. Para la gente en ese entonces, no había manera de entender qué podía ser importante.
P.: Pero los alunizajes no se habían hecho antes... M.S.H.: El principal objetivo de los ingenieros era transmitir la misión en vivo por televisión. Nunca hubo nadie que dijera: Bueno, cualquier grabación que hagan, no las tiren porque dentro de 40 años la gente pensará que somos unos idiotas. Se preservaron las transmisiones, a partir de lo cual podemos hacer la restauración, así que la misión fue completa. Aunque, claro, ahora desean haber previsto todo esto, pero en ese momento, el objetivo era transmitirlo en vivo por televisión. Además, eso era sólo para la misión Apollo XI, estaban listos para avanzar en el resto de las misiones.
Entrevista de María Belén Alemán de BuenosAiresHerald.com
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