Vecinos de Bariloche limpiaron el Centro Cívico de la Ciudad.
Por Guadalupe Rivero y Carlos Pagura.-
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A un mes de la erupción del volcán Puyehue, los empresarios turísticos de las localidades patagónicas oscilan entre la desazón y un optimismo a cuentagotas. Esta semana la ciudad de Buenos Aires fue el centro de numerosas reuniones de funcionarios nacionales con delegaciones de empresarios y representantes sindicales llegados desde el sur del país.
El paquete de medidas para paliar las pérdidas por las cenizas anunciado esta semana por la presidente Cristina de Kirchner incluye duplicación del monto que reciben los beneficiarios de las asignaciones universales por hijo, por embarazo y discapacidad y de las asignaciones familiares de trabajadores en relación de dependencia; diferimiento del pago de impuestos por 60 días dentro de la hotelería, el turismo, el comercio, la gastronomía y la industria.
Pero los anuncios oficiales no fueron suficientes para apaciguar los reclamos del sector, que esperan una "rápida reacción" a horas del comienzo formal de la temporada.
"Lo más preocupante es tener el aeropuerto de Bariloche cerrado", sostiene Gastón Burlón, titular de la Asociación de Agencias de Viaje de esa ciudad. Aunque Aerolíneas y Austral programaron dos frecuencias diarias a la ciudad chubutense de Esquel (desde donde el gobierno rionegrino transportará a los pasajeros por tierra a Bariloche), no alcanza. "Hay que tener en cuenta que lo normal son 10 o 15 vuelos regulares", compara.
Tampoco la disposición de la AFIP para postergar las obligaciones impositivas y previsionales en las localidades afectadas en Río Negro y Neuquén fue recibida como un paliativo efectivo. "Que se sepa que no alcanza. A nivel social es bueno, pero a nivel empresarial no ayuda mucho. Lo mejor sería no cobrar directamente en lugar de correr los vencimientos, porque la ciudad no esta facturando. Dentro de 60 días nos vamos a encontrar con el mismo problema", advierte Burlón.
"Hay que reaccionar rápido. Con las cargas sociales, un empleado cuesta unos seis o siete mil pesos. Ya hubo gente que quedó sin trabajo y puede haber mucha más", agrega. "Encima venimos de un verano de una baja muy dura, por la competencia a nivel internacional. El precio de nuestro aéreo es altísimo", se queja.
En idéntica posición, Néstor Denoya, presidente de ATEBA (Asociación de Turismo Estudiantil de Bariloche), admite que "hubo una importante ayuda social, pero no afecta a lo comercial. El tema más pesado son las cargas sociales para mantener a los empleados".
Califica el impacto sobre la actividad como "muy importante". "Tenemos expectativa, pero hay un parate muy fuerte, se ve poca gente en la calle", grafica Denoya. Cómo se preveía, el turismo estudiantil es una de las columnas que ha podido mantenerse con mayor firmeza, aunque no es suficiente. "Hay 4 mil estudiantes esta semana; los primeros grupos de junio se postergaron para ahora pero no hubo cancelación. Cada estudiante gasta en promedio $1500 en los ocho días del viaje, pero tengo mis dudas de que pueda salvar la temporada", anticipa.
Por su parte, el titular de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Rubén Kodjaian, apuntó a las limitaciones de los planes REPRO, que subsidiarán a las empresas con $ 1.000 por cada trabajador. Opina que el monto debería ser "sustancialmente mayor" para poder cumplir con los convenios firmados con el sindicato, que acuerda respetar entre el 70 y 75% del sueldo mensual de los trabajadores que no cumplan funciones por la escasa actividad.
También sugiere extender el plazo de la eximición de pagos a la AFIP con un plan a 24 meses. El tercer elemento virtuoso sería una rebaja de los impuestos al combustible que, dice Kodjaian, "son los más altos del país".
En Villa La Angostura todos prefieren olvidar lo ocurrido en el mes de junio. Juan José Fioranelli, secretario de Turismo de la localidad neuquina, relata: "No hubo actividad comercial ni turística, solo 20 de los 153 hoteles funcionaron, con gente que vino a trabajar y a investigar".
Pero con la nieve y la apertura del centro de esquí del cerro Bayo la semana próxima, alienta una esperanza para lo que viene. "Los turistas consultaron para venir y están confirmando reservas", asegura. La ciudad ordenó estudios sobre el agua, el aire y la calidad de la nieve y los tres obtuvieron resultados favorables.
"Los científicos determinaron que el agua es potable, el aire es apto y no hay riesgo de avalanchas de nieve porque el manto es estable. Además el 98% de la red eléctrica esta restablecida", se entusiasma. En estos momentos hay 50% de los hoteles en condiciones de funcionamiento y ofrecen, al igual que el centro de esquí, las tarifas de media temporada en temporada alta.
Mientras tanto, el volcán Puyehue no ha vuelto a dormirse. Según el último reporte del Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile existe la presencia de "una importante concentración de cenizas finas", aunque la emisión de lava ha cesado.
Pero el paralelo con los primeros días de actividad del Puyehue dejan lugar al optimismo. "Cayeron cinco millones de toneladas de arenas volcánicas; nos imaginamos lo peor. Un mes después, con la llegada de la nieve, La Angostura vuelve a parecer un lugar normal, dice Fioranelli. Y concluye: "Sabemos que no va a ser una temporada normal, no va a ser la mejor, pero tampoco está perdida".