La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó la nueva actualización del Impuesto a las Ganancias, que comenzará a regir desde noviembre de 2025. Los cambios incluyen incrementos en las deducciones personales y en las escalas progresivas, aplicados a partir de la variación de precios registrada durante el primer semestre del año.
Con la nueva tabla, se vuelven a definir los montos a partir de los cuales se deberá comenzar a tributar. Esta revisión busca equilibrar la carga impositiva y evitar que los aumentos salariales queden rápidamente alcanzados por el impuesto.
Las nuevas deducciones personales
Hasta diciembre de 2025, las deducciones personales del impuesto se actualizan en un 15,10 %, lo que eleva los valores que se toman como base para el cálculo del tributo.
Los montos fijados por ARCA son los siguientes:
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Ganancia no imponible: $4.211.886,94
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Cónyuge: $3.966.752,72
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Hijo: $2.000.447,87
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Hijo con discapacidad: $4.000.895,74
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Deducción especial: $20.217.057,35
Estas cifras se aplicarán para determinar qué trabajadores quedarán alcanzados por el impuesto y cuál será la retención correspondiente según cada caso familiar.
¿A partir de qué salario se pagan Ganancias?
Con las escalas vigentes, el impuesto se empezará a pagar a partir de los siguientes ingresos:
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Empleado soltero sin hijos: desde $2.360.180 netos (equivalentes a $2.843.590 brutos).
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Casado con dos hijos: desde $3.129.967 netos (equivalentes a $3.771.045 brutos).
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Soltero con un hijo: desde $2.553.451 netos (equivalentes a $3.076.447 brutos).
Estos pisos buscan evitar que los trabajadores que no recibieron aumentos reales sufran retenciones que reduzcan aún más su poder adquisitivo.
¿Cómo va a impactar en los salarios?
Según los cálculos de ARCA, un empleado soltero con un salario bruto de $5.000.000 verá reducida su retención mensual de $617.700 a $487.600, lo que implica una mejora en su ingreso de bolsillo.
Por su parte, quienes cobran $2.500.000 brutos dejarán de tributar, ya que su sueldo quedará por debajo del nuevo mínimo. En casos familiares, como el de un trabajador casado con dos hijos que percibe $3.000.000 brutos, también dejarán de tributar, cuando antes se les retenían cerca de $10.600 por mes.
Con esta actualización, el organismo busca alinear las deducciones con la inflación y proteger a los sectores medios de mayores cargas fiscales.
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