"Estuve vendado y atado"

Información General

Con muy pocas horas de descanso desde su liberación, el joven Cristian Ramaro declaró ayer durante más de 3 horas ante la fiscal federal Rita Molina sobre los detalles del secuestro.

«Mucho no pude aportar -dijo-porque no vi a nadie, estuve todo el tiempo vendado, atado todos los días y no reconocí a nadie. A la fiscal le dije lo mismo que a los medios, que los secuestradores me trataron bien, me dieron de comer y en ningún momento me maltrataron»,
y agregó que «la declaración no sirvió mucho, pero había que ir porque es la ley». No bien se retiró de la fiscalía de San Isidro ayer, minutos antes de las 16, el joven indicó: «Tengo que descansar, hace una semana que no duermo». Ramaro reveló, además, datos acerca de su cautiverio en distintas declaraciones realizadas ayer:

• Recordó que debió escribir como prueba de vida una carta que finalmente no fue enviada a su familia -y que por esa razón no pudo escuchar el partido River-Boca el jueves pasado-y realizar una grabación de su voz que le enviaron a sus padres.

• Indicó, además, que nunca le pegaron, ni siquiera cuando lo capturaron y que a lo largo de su cautiverio lo mantuvieron «encapuchado, atado de pies y manos», aunque fue alimentado, a pesar de que tenía poco apetito por la situación.

• Cristian recordó que los delincuentes le dijeron desde el inicio que
«eran profesionales y no asesinos», que lo «contuvieron» y que incluso cuidaron que su alimentación no tuviera azúcar, ya que él les comunicó que era diabético.

• Aseguró también que no puede identificar
las voces de quienes conversaban con él, ya que
«estaban como distorsionadas».

• Dijo que
«hubo un par de momentos» en que los captores estuvieron enojados --presumi-blemente tras el pago del primer rescate-, aunque no se vengaron con él.

• «Me decían que cuando veían a mi mamá que salía, eso los movilizaba un poco, no sé qué sentimiento tenían, pero algo les producía; me decían que mi mamá estaba mal»
, contó.

Dejá tu comentario