A partir del 30 de julio y por 60 días no funcionará el servicio del Sarmiento entre Once y Moreno desde las 22 y hasta las 4 (ahora funciona hasta las 2 de la madrugada) y los domingos no habrá servicio de trenes en el tramo comprendido entre las estaciones Liniers y Once. La razón es que se iniciará un plan de obras y a tal efecto se destinarán $ 800 millones para la realización de diversas obras de mejoramiento. El anuncio lo hizo en el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, acompañado del secretario de Transporte, Alejandro Ramos.
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La interrupción del servicio afectará durante los días de semana a unos 10.000 usuarios alcanzando a los 50.000 para el domingo. A tal efecto se dispondrán de 200 micros para el traslado de los pasajeros que estarán en las estaciones. "Con esta medida se afecta solo al 5% de los pasajeros que a diario toman el Sarmiento", dijo el funcionario en conferencia de prensa en la Casa Rosada.
El funcionario solicitó "la colaboración de los trabajadores, los usuarios, los partidos políticos y los medios" y pidió "disculpas por las molestias que seguramente van a ocasionar las obras".
Las 50 obras que se encararán fueron consensuadas con las operadoras del Ferrocarril Sarmiento, Metrovías y Ferrovías. "En los primeros 60 días tenemos que tener una ventana de trabajo mucho mayor", y aclaró que el objetivo es "acelerar los trabajos y generar la menor cantidad de inconvenientes posible a los usuarios".
Randazzo aseveró: "Vamos a cumplir con el compromiso que hemos tomado desde que el área de transporte pasó al Ministerio del Interior, que es mejorar los servicios, especialmente los trenes".
El ministro aprovechó la oportunidad para confirmar que el ferrocarril Sarmiento quedó definitivamente en manos de la Unidad de Gestión Operativa (UGO) integrada por Metrovías y Ferrovías y controlada por el Gobierno Nacional.
Los $ 800 millones que se destinarán a este plan de obras surgen de una reasignación del presupuesto de la cartera de Interior y Transporte. Las obras abarcan desde el mejoramiento de las vías, material rodante, señalamiento, entre otras. En este sentido, la semana que viene se lanza una licitación para la contratación del señalamiento.
Uno de los puntos que el ministro quiso dejar bien en claro, seguramente porque el área de Transporte cuenta con más de una denuncia en la Justicia por sospechas de corrupción, fue que "los fondos para las obras serán auditados ex y post ante por la SIGEN, la Auditoría General de la Nación y la CNRT" (Comisión Nacional de Transporte), enfatizó Randazzo. Asimismo, el funcionario se ocupó de aclarar que "las obras que no cumplan con los estándares de calidad no serán abonadas".
Randazzo admitió que existen problemas en la prestación del servicio Mitre, que en los últimos tiempos ha empeorado su servicio al anticipar que en los próximos días "vamos a estar anunciando un plan de inversión", prometió.
Respecto a la polémica entre el Gobierno nacional y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por el traspaso del subte, Randazzo confesó: "Sinceramente lamento que sobre un tema tan sensible y que afecta a muchísimos argentinos haya tan poca responsabilidad", haciendo referencia a que Mauricio Macri sigue insistiendo en rechazar la transferencia del subterráneo.
En la mañana del martes la vicejefe de la Ciudad, María Eugenia Vidal volvió a desestimar el argumento de la Casa Rosada de que el subte sea de responsabilidad de la Ciudad.
Randazzo con el decreto del traspaso en la mano y recordando las distintas leyes que respaldan que los subtes son de jurisdicción de Macri, volvió a insistir en que la Nación cumplió con su obligación y depositó los fondos correspondientes. "Hemos girado hasta la fecha $ 210 millones de los cuales 102 se han utilizado para la operación del subte y 108 están depositados para gastos de inversión del servicio del subte", reiteró dando por concluido el tema.
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