El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pese a las dudas, el lienzo, titulado "Caballero con abrigo verde", será enviado a Salzburgo (Austria) para integrar el programa de actos y exposiciones con motivo del 250 aniversario del nacimiento de Mozart que se realizará a lo largo de 2006.
Si se tratara efectivamente de Mozart, el retrato mostraría el prematuro envejecimiento de este gran creador musical y juerguista fallecido a los 35 años.
El rostro surcado por arrugas, el cabello gris y los rasgos cansados hablan de una vida cargada de experiencia.
El hombre que aparece en la imagen sonríe, pero sin gran convicción.
Algo en la impresionante melena, la mirada inteligente y el aplomo en la pose hacen pensar al espectador en que el modelo no fue cualquiera.
Quizás sea Mozart el que aparece en el cuadro, pero si así fuera esta imagen corrige dramáticamente la figura angelical que se conoce a través de docenas de retratos considerados como auténticos.
Coincide, sin embargo, con los detalles biográficos conocidos sobre el final de su corta vida, en el que su físico quedó destruido por sus excesos en el consumo de alcohol y en las intensas relaciones con mujeres.
El rostro hinchado del cuadro, por ejemplo, puede reflejar el tratamiento contra la sífilis que padecía Mozart, según se cree ampliamente.
El óleo firmado por un renombrado retratista de la época, Johann Georg Edlinger, fue finalizado en 1790 en Múnich (sur de Alemania), donde el compositor pasó un breve período un año antes de morir.
Durante su estadía en la capital de Baviera (sur), Mozart frecuentó la taberna Aguila Negra, cuyo propietario era amigo del pintor.
"El caballero en abrigo verde" permaneció en Múnich durante un siglo y medio antes de que el museo Gemaeldegalerie de Berlín lo comprara a un comerciante en arte en 1934.
Pero la pintura permaneció en un depósito en Berlín este durante la Segunda Guerra Mundial y las cuatro décadas de la división de Alemania hasta que fue expuesto nuevamente el año pasado.
"No hay razón para dudar de que sea Mozart", dijo a la AFP el director del museo, Wolf Lindemann, aunque nunca será posible hacer una "prueba definitiva" de su autenticidad.
Wolfgang Seiller, un descendiente del pintor, fue el primero que llamó la atención sobre la relación con Mozart al comparar los rasgos fisonómicos del modelo con los de otro retrato del compositor en una pose similar que se expone en Bolonia (Italia).
Sin embargo, los archivos históricos de Múnich tienen algunas evidencias que ponen en duda estas hipótesis.
Si Mozart hubiera sido el modelo, el cuadro evocaría de alguna forma la música como parte del "reconocimiento de su arte por las cortes reales alemanas", escribieron en un informe las autoridades de la capital bávara.
Segundo: los archivos históricos indican que Mozart sólo pasó una semana en Múnich en el otoño de 1790, cuando ofreció un concierto en honor del rey de Nápoles.
La ciudad de Múnich argumenta asimismo que un retrato conocido de Mozart habría sido expuesto seguramente en los meses posteriores a su muerte, el 5 de diciembre de 1791.
Por último, el lienzo forma parte de una serie con un retrato de una mujer, y la esposa de Mozart, Constanza, no se encontraba en Múnich en esa época.
Dejá tu comentario