La primera jornada de la prueba piloto para el funcionamiento de ferias artesanales en el barrio porteño de Palermo comenzó con empujones entre puesteros y funcionarios que secuestraron mercadería.
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También se produjeron acaloradas discusiones entre feriantes y vecinos del barrio, descontentos con la medida puesta en marcha por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento de los inspectores se debió, según se informó en forma extraoficial, a que los puestos tenían mercaderías no declarada, pero esa posibilidad fue negada por los feriantes, que rechazaron el operativo y hubo algunos tumultos.
Los inspectores actuaron alrededor de las 15:30, una hora y media después que se cortara la calle Honduras, entre Thames y Serrano, para permitir que unos 120 feriantes instalen sus puestos.
El funcionamiento de la feria, sostenido por un acuerdo entre el Gobierno y los puesteros, y el corte de la calle motivó la protesta de habitantes del barrio, muchos de ellos nucleados en asociaciones vecinales.
"Esto es una prueba piloto y nuestro interés es poder trabajar sin molestar a los vecinos. Se llegó de una forma consensuada y si no estuvieron todos los sectores se puede mejorar", afirmó un feriante que intentaba dialogar con exasperados vecinos.
"Que quede en claro que no estamos contra los artesanos, sino contra esta medida arbitraria que nos perjudica", señaló una vecina que participaba de la polémica.
Sin embargo, otros habitantes del barrio mantuvieron la idea de trasladar la feria a "lugares menos transitados, donde no molesten el tránsito" y otros se oponían a la feria porque "viola la intimidad de los vecinos, que no pueden abrir las ventanas".
En tanto, el Gobierno porteño recordó en un comunicado que lo que se implementó a partir de este sábado se acordó a partir de una mediación iniciada en 2007 y fue refrentado por trabajadores y Gobierno, además del Ministerio Público Fiscal y la Oficina de Acceso a la Justicia.
El objetivo, se enuncia, es reducir "la ocupación indebida a través de la reorganización de una feria de entre 400 y 600 personas que ocupaba las veredas de más de 10 cuadras, en sólo una calle con los 120 artesanos con amparos en la Justicia".
De acuerdo con el Gobierno, de esa forma se garantiza la transitabilidad por el resto de las nueve cuadras, haciendo lugar al reclamo de los vecinos.
También, desde la administración de Mauricio Macri se indicó que se fiscalizará que en la feria sólo se vendan productos artesanales elaborados por los propios puesteros, que fueron sometidos a pruebas de taller para evitar la competencia desleal.
Además, se señaló que se garantizará el paso de ambulancias y vecinos a sus respectivos garages.
El corte en Honduras, entre Thames y Serrano, además de este sábado, se producirá este domingo, y los días 21 y 22 de febrero, además de los días 14, 15, 21 y 22 de marzo, sábados de 14:00 a 20:00 y domingos y feriados de 10:00 a 22:00.
En tanto, se llevará a cabo la misma medida en Honduras, entre Serrano y Gurruchaga, los días 28 de Febrero y 1, 7 y 8 de marzo, con el horario de 10:00 a 20:00 sábados y domingos.
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