30 de septiembre 2008 - 00:00
Insólita protesta de ecologistas: se colgaron del Obelisco
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Para ilustrar su reclamo, la organización ambientalista desplegó en el Obelisco un cartel que simuló una paródica cucarda dirigida a las autoridades de la Ciudad, con la leyenda: "Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA). Primero en contaminación. Basura Cero Ya!".
María Eugenia Testa, Coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace, advirtió que "la Ciudad de Buenos Aires envía un tercio del total de la basura que se entierra en el conurbano bonaerense y no asume ningún compromiso por reducir esa cantidad".
Además, Testa puso de relieve que "desde 2007 está en vigencia la Ley de Basura Cero y es muy poco lo que se ha avanzado en su implementación".
"Es más, hoy el Gobierno de la Ciudad en lugar de ir hacia el objetivo de reducción de basura, toma la dirección contraria: retira los contenedores diferenciados y ha diseñado un contrato con las empresas recolectoras que promueve la generación de más basura", dijo la dirigente ambientalista.
Greenpeace denunció que los residuos urbanos que son depositados en los rellenos del conurbano contienen una variedad de sustancias químicas como metales pesados y una enorme cantidad de compuestos orgánicos como detergentes, solventes y contenidos de plástico como cloruro de vinilo, polietileno y formaldehído, entre otros.
Al descomponerse los residuos, se liberan líquidos lixiviados y gases que son altamente tóxicos para las comunidades vecinas. Los líquidos arrastran partículas de residuos y disuelven metales que son vertidos en el suelo y llegan así a los cursos de agua.
"La disposición final de la basura en rellenos sanitarios contamina el agua con sustancias tóxicas y también el aire a través de la liberación de gases como solventes, compuestos orgánicos volátiles y metano, un gas de efecto invernadero veinte veces más potente que el dióxido de carbono", dijo Juan Carlos Villalonga, director Político de Greenpeace.
Estudios difundidos por la ONG sobre muestras de lixiviados (líquidos que se filtran de la basura y contaminan las napas subterráneas) demostraron la presencia de mercurio, plomo, cromo, zinc y PCB en cantidades que superan los límites permitidos para vertidos en cursos de agua. Estos elementos pueden provocar daños renales, malformaciones congénitas, enfermedades en la piel, cáncer, alteraciones hormonales y abortos prematuros, entre otras dolencias.
Greenpeace recordó que en agosto último, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, acordaron mediante un convenio la instalación de dos nuevos rellenos sanitarios en la Provincia que serán financiados por la Ciudad.




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