En la antesala de la audiencia preliminar contra Julieta Makintach, el fiscal Cosme Iribarren, quien llevó adelante junto a Patricio Ferrari la investigación por la muerte de Diego Maradona, rechazó de forma categórica las acusaciones que la magistrada dirigió contra el Ministerio Público Fiscal de San Isidro por supuesta manipulación de pruebas.
En un extenso documento enviado a sus colegas, Iribarren responsabilizó a Makintach por la nulidad absoluta del juicio por el fallecimiento del Diez, defendió la legitimidad de la labor fiscal y negó irregularidades u ocultamientos en la causa.
Con tono irónico, recordó el origen del escándalo por el documental grabado en el debate judicial: “Tal vez, como mecanismo de defensa, la jueza quiso olvidar ese momento”.
El episodio del documental
Según explicó, todo comenzó el 15 de mayo, cuando se produjo un sorpresivo cambio en la presidencia del tribunal: el juez Maximiliano Savarino dejó de encabezar el debate y Makintach asumió de forma breve. Para Iribarren, fue una situación “inédita en sus 18 años de carrera”.
Ese mismo día, la defensa de un imputado, a cargo de Julio Rivas, pidió apartar a la jueza tras denunciar la presencia de personas vinculadas a la BBC de Londres en la sala, quienes supuestamente filmaban un documental. La querella, representada por Fernando Burlando, respaldó ese pedido en nombre de Dalma y Giannina Maradona.
Makintach intentó llevar tranquilidad y afirmó: “Para su tranquilidad tenemos registro de todo, tenemos el listado de todas las personas que ingresaron (…) tenemos constancia de cada uno de los que han ingresado”. Sin embargo, tanto Burlando como otros abogados desmintieron la existencia de tal registro.
Fiscal Cosme Irribarren
El fiscal Cosme Irribarren le respondió a la jueza Makintach.
La tensión aumentó cuando la jueza ordenó un cuarto intermedio. En ese momento, Iribarren intervino y preguntó: “¿No sería más fácil preguntarle quiénes son?”, exigiendo junto a otras partes que se dejara constancia en acta de lo sucedido.
Las críticas a la jueza Makintach
En su descargo, Iribarren aseguró que Makintach fue la única persona en la sala que conocía la identidad y los motivos de los presuntos realizadores del documental, pese a que estos ya aparecían en medios de comunicación. “Tenía la historia completa que los demás queríamos”, subrayó.
El fiscal remarcó que el pedido de identificar a esas personas fue un reclamo unánime y consideró “temerario” cualquier intento de cambiar lo que quedó registrado en las audiencias.
La respuesta a las acusaciones de manipulación
Makintach había señalado a la fiscalía por ocultar información. Iribarren lo negó y sostuvo que toda la evidencia fue presentada públicamente bajo el principio de unidad funcional. Recordó que, por pedido del abogado D’Albora, los fiscales certificaron el estado de la investigación y lo comunicaron en audiencia abierta.
Además, tras el escándalo se ordenó un allanamiento, donde se encontraron pruebas de la existencia de teasers, trailers y un guion para una serie documental sobre el caso. Cámaras de seguridad mostraron a Makintach acompañando a los realizadores en un día inhábil.
La gravedad de lo ocurrido llevó a que trece partes –entre ellas la fiscalía, los representantes de los particulares damnificados y los defensores de los imputados– coincidieran en que Makintach debía ser apartada.
“Claramente por imperativo legal el juicio devino en su nulidad absoluta a consecuencia del accionar de la Magistrada”, concluyó Iribarren, defendiendo la actuación fiscal como objetiva, transparente y ajustada a derecho.
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